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domingo, 12 de febrero de 2012

Falta de visión






Examinadlo todo; retened lo bueno. Absteneos de toda forma de mal.
1 Tesalonicenses 5: 21-22

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Falta de visión
Jesucristo se presentó ante el mundo como la Luz Verdadera, dio vista a los ciegos en su momento y aún lo puede seguir haciendo. Tanto desde el punto de vista meramente físico como desde el punto de vista espiritual. 
Es el Todopoderoso Dios hecho Hombre, muerto en la Cruz y Resucitado. 
Poco se puede discrepar acerca de la realidad actual del mundo. 
Estamos entrando en el tiempo más oscuro de la historia humana. 
Las tinieblas han avanzado hasta límites insospechados y aquellos a los que Dios nos dijo que somos la luz, apenas si podemos ver un poco más allá de nuestras narices. 
La iglesia actual muy probablemente sea la Iglesia tipificada en el Apocalipsis como la Iglesia de Laodicea. Aquella a la que Cristo le dijo: 
"Yo conozco tus obras, que ni eres frío ni caliente. ¡Ojalá fueras frío o caliente!
3:16  Pero por cuanto eres tibio y no frío ni caliente, te vomitaré de mi boca." 
Apocalipsis 3:15

Este es tiempo de arrepentimiento, tiempo de pedir perdón a Dios por haber errado al blanco y por no estar a la altura de lo que Dios espera de su Iglesia. 
Si alguno dice que su condición es aprobada delante de Dios tendría que hacerlo a la luz de estos versículos: 
"Tú dices: Yo soy rico, me he enriquecido y de nada tengo necesidad. Pero no sabes que eres desventurado, miserable, pobre, ciego y estás desnudo."
Apocalipsis 3:17

¿Cómo un ciego puede ver su propia condición si es ciego?
¿No será que el que cree estar bien es justamente el que está en peores condiciones?

La iglesia de hoy no molesta a nadie, es parte del sistema; o mejor dicho somos parte del sistema, de este sistema perverso y diabólico nos guste o no

Nadie se asombra por lo que hacemos sencillamente porque no hacemos nada que sea digno de asombro. 
¡Ni más ni menos!
Antes, los contemporáneos de los primeros creyentes decían de ellos: "Mirad como se aman...."
Ese era el distintivo, el amor, práctico y visible, no fingido y concreto tal como lo eran las arenas del circo romano. 
Jesucristo es el mismo ayer, hoy y siempre y sus principios, sus expectativas, su Visión, su Propósito no han variado. 
Han variado nuestros principios, nuestras expectativas, nuestra visión escasísima en el mejor de los casos transformada en una miopía rayana en la ceguera.   
¡Es tiempo de comprar colirio!

Alguien preguntó una vez a Hellen Keller: "¿Qué podría ser peor que la ceguera?" Ella respondió: "Tener la vista y no tener visión." 
¡Qué triste es que Jesucristo nos haya dado la Visión que Él mismo tiene del mundo y su Propósito y que hayamos preferido no tener el coraje y la valentía y el amor para llevarlo adelante!

En estos tiempos complicados una buena oración podría ser: "Señor ayúdame a ungir mis ojos con colirio para que vea".





Así lo dijo Jesucristo en el mensaje a la iglesia de Laodicea:
"Por tanto, yo te aconsejo que compres de mí oro refinado en el fuego para que seas rico, y vestiduras blancas para vestirte, para que no se descubra la vergüenza de tu desnudez. Y unge tus ojos con colirio para que veas. "

Jesucristo

Apocalipsis 3:18 
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¡Cuidate!
¡Dios te bendiga, el Señor viene pronto!