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domingo, 18 de julio de 2010

Lo diabólico como el anti-ser

Apocalipsis, los últimos tiempos. ¿Está usted afirmado sobre la Roca de la salvación?

La bestia es descripta en el Libro del Apocalipsis como la expresión más acabada de lo diabólico. Por tanto si la analizamos y la comparamos por opuestos con Jesucristo llegaremos a la conclusión siguiente: Si Cristo se describió a sí mismo como el Yo soy, la Bestia y el Anticristo se podrían llamar el Yo no soy.
Esto tomado no como una modalidad de existencia sino como el ser en términos negativos, o anti-cristianos.
Esto que Paul Tillich afirma al decir: "Lo demoníaco es lo Santo (o lo sagrado) precedido por un signo menos: lo anti-divino sagrado."[1]
La bestia "...era y no es...y va a la perdición";[2] por otra parte Jesucristo es "...el que es y era y que ha de venir, el todopoderoso."[3]
Cada una de las personas aludidas llaman a la humanidad a esencias opuestas y a destinos opuestos.
Por un lado el que no es llama a no ser y a la perdición.
Por el otro Cristo llama a ser, a venir con todo su poder con gran galardón para los que guarden su palabra.[4]
El nombre de la Bestia la caracteriza por completo. Así como el "nombre" que Dios accede a darse a sí mismo es inabarcable e infinito; el nombre de la Bestia es perfectamente definible y limitado como limitado puede ser el número 666.
La Bestia es un número y hace de todo aquello que somete también un número. Un número, es decir algo impersonal o más bien despersonalizado; entendiendo esta despersonalización como un embate contra la propia esencia de la humanidad que fue creada como persona a imagen y semejanza de Dios.
La Bestia en este caso viene a ser el modelo final que Satanás desea para cada ser humano. Va a la perdición y por eso busca la perdición de todos los hombres.
La era de la bestia en los términos post-modernos actuales se aprecia en la llamada globalización que concluye en el anonimato del hombre y en la unificación final del poder en manos del anticristo.
Ya no es persona sino parte del mecanismo de un sistema que lo tiene como engranaje. Esto como resultado de la época moderna y del auge de la ciencia y la "razón".
La bestia tradujo su poder en la máquina como eje directriz del mundo, todo funciona alrededor de las máquinas creadas por el hombre.
De esta forma el hombre se ve sometido a su propia creación y está atado a sus propias leyes convirtiéndose en parte de una maquinaria por el mismo creada que sólo se rige por las funciones.
El hombre edifica su nueva Babilonia y pretende llegar a la perfección, al 777; pero en su intento el sistema lo atrapa y sólo llega a lo que era pero no es, al 666.
Esto es lo que vio Juan el anciano en el Apocalipsis, cuando describe al sistema romano imperante. "Dios es la plenitud de la historia, la bestia es el vacío continuo, la continua frustración."[5]
La Bestia es toda expresión que tienda a la deshumanización y a la cosificación del hombre. Todo sistema que tienda a esto es bestial, diabólico y anticristiano.
El sistema de la Bestia cae cuando el cristianismo se afirma en los valores esenciales del ser de Dios en él.
La existencia mecanicista y brutal no resiste a la solidez de los valores esenciales que Dios imprimió en el hombre, no los entiende y le son molestos.
La Bestia va contra la iglesia y la iglesia la derrota por medio del valor del ser.
Aquí la palabra valor tiene su doble acepción: valor como coraje, y valor como cualidad de fe, ética y obediencia a la ley divina.
Esto se ve con toda claridad en el Apocalipsis; son los mártires los que vencen por medio de la sangre del más grande de los Mártires y por sus testimonios.
Aquel -Jesucristo- que es el sumo valor venció con su sangre, y sus mártires vencen también por medio de Él y del valor que da al hombre que lo conoce, menospreciando sus vidas hasta la muerte.[6]


[1]P. Tillich, Filosofía de la religión (Bs As: Ediciones Megápolis, 1973), 74.
[2]Apoc. 17:11
[3]Apoc. 1:8
[4]Apoc. 22:7
[5]P. Richard, Apocalipsis, reconstrucción de una esperanza, 162.
[6]Apoc. 12:11

Isaías 55:6 Buscad a Jehová mientras puede ser hallado, llamadle en tanto que está cercano.Isa 55:7 Deje el impío su camino, y el hombre inicuo sus pensamientos, y vuélvase a Jehová, el cual tendrá de él misericordia, y al Dios nuestro, el cual será amplio en perdonar.
Juan 3:16 Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna.
¡Cuidate!
¡Dios te bendiga!..................
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