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viernes, 4 de septiembre de 2009

Clima: "El mundo se hunde en el abismo por calentamiento global": Ban Ki-moon

Apocalipsis, los últimos tiempos. ¿Es usted salvo de la ira venidera?

La ONU finge estar preocupada por aquello que quizás ella misma esté provocando por medio de armas encubiertas de tecnología avanzada como el HAARP. ¿Será?
Desde aquí todo nuestro repudio y desconfianza a una organización enraizada en el ocultismo y en el satanismo encubierto como la ONU.
Según dicen los entendidos si se contribuyera con medidas concretas a la disminución del calentamiento global las economías de los países se relantizarían. Es sabido que los intereses económicos que están en juego son enormes y las miserias humanas de aquellos que toman decisiones seguramente saldrán a flote en sus votaciones y en los planes a seguir. Mamón (dios de la riqueza) los domina porque a él se inclinaron voluntariamente.
Ban Ki-moon quien es secretario general de la ONU, organización de la cual desconfiamos y desconfiaremos en base a la gran influencia de la Nueva Era en ella y a su relación con las grandes corporaciones mundiales hizo declaraciones muy fuertes y nosotros las relacionamos con una profecía de Jesucristo para los últimos tiempos.
Ban Ki-moon no anduvo con vueltas y dijo: "¿Qué van a hacer cuando las tempestades empujen el mar hacia el interior de las tierras? ¿A dónde irán?".
Habló quizás sin saberlo de algo a lo que se refieren los Evangelios, al bramido del mar y de las olas, y a un gran estado de confusión mundial que fuera por el mismo Jesucristo profetizado.

"Entónces habrá señales en el sol, y en la luna y en las estrellas, y en la tierra angustias de las gentes, confundidas a causa del bramido del mar y de las olas" San Lucas 21: 25.

Publicamos aquí el texto completo de una nota del diario "El país" de Colombia.

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Clima
"El mundo se hunde en el abismo por calentamiento global": Ban Ki-moon


Elpais.com.co - AFP


El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon.
Foto: AP

El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, se alarmó este jueves en Ginebra por la aceleración del calentamiento climático que, según él, "está hundiendo al mundo en el abismo".

Ban Ki-moon, que acaba de volver del Ártico donde pudo constatar los estragos del cambio climático, advirtió que "lo que sucede ahora" tendría que haber llegado mucho más tarde, según los pronósticos de los científicos.

"Los científicos han sido acusados durante años de ser alarmistas. Pero los verdaderos alarmistas son los que dicen que no podemos permitirnos iniciar una acción contra el clima porque eso ralentizaría el crecimiento económico", declaró Ban, ante la tercera Conferencia de la ONU sobre el Clima reunida en Ginebra desde comienzos de esta semana.

"Están equivocados. El cambio climático podría desencadenar un desastre masivo", dijo, muy preocupado por las millones de personas amenazadas en zonas costeras debido al aumento del nivel de los mares que provoca el deshielo del Ártico.

"¿Qué van a hacer cuando las tempestades empujen el mar hacia el interior de las tierras? ¿A dónde irán?", se preguntó.

Ban Ki-moon depositó todas sus esperanzas en un encuentro internacional de alto nivel que se celebrará el 22 de septiembre en Nueva York por iniciativa de las Naciones Unidas, pero lamentó la lentitud y el carácter limitado de las negociaciones con vistas a la Cumbre de Copenhague de diciembre.

Auspiciada por la ONU, la cumbre de Copenhague intentará hallar un acuerdo internacional para suceder al protocolo de Kioto sobre la reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero, considerados los principales responsables del calentamiento global.

"No nos quedan más que 15 días de negociaciones (en Nueva York) antes de Copenhague. No podemos contentarnos con progresos limitados. Necesitamos progresos rápidos", dijo.

"En Nueva York, espero negociaciones sinceras y constructivas. Espero que se tiendan puentes. Espero resultados importantes", dijo Ban, ante los representantes y ministros de unos 150 países participantes en la Conferencia de Ginebra.

"La respuesta está en un crecimiento verde, un crecimiento sostenible", insistió el jefe de la ONU.

Consideró que "nos hace falta una política que ponga un precio al dióxido de carbono. Un política que envíe una señal fuerte del mercado a las empresas pioneras para un futuro con un nivel bajo de dióxido de carbono".

"Necesitamos un programa de inversión público para la energía renovable. Necesitamos transferencias de tecnología para una eficacia energética", reiteró.

El Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático "estima que la inversión para alcanzar nuestros objetivos en materia de emisiones de gases de efecto invernadero no representaría más que el 2% del PIB mundial anual de aquí a 2030", recordó el secretario general de la ONU.

Esta inversión supondría "menos polución, una mejor salud pública, una mejora de la seguridad alimentaria, menos riesgos de emigraciones masivas y de inestabilidad política, más empleos en la economía verde", concluyó.


Dijo Jesús: "Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo Unigénito, para que todo aquel que en Él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna" Juan 3: 16

¡Cree en Jesucristo!


¡Cuidate!
¡Dios te bendiga!

miércoles, 2 de septiembre de 2009

Entre los obreros

Apocalipsis, los últimos tiempos. ¿Es usted salvo de la ira venidera?

Entre los obreros

La presente entrada es un tanto extensa, lo reconocemos; pero creemos que el tema es más que importante ya que trata de eclesiología con fuertes fundamentos bíblicos.
Es la transcripción de un capítulo del libro "La iglesia cristiana normal" de Watchman Nee. El autor dice en el libro que el mismo iba a traer polémica y es justamente por este motivo que recurría a fundamentos bíblicos que para algunos parecerán excesivos.
Hoy en día se está haciendo reverencia a ciertos iluminados dentro de la denominada "iglesia protestante" así como también se hace este tipo de gesto a la Organización romanista del Vaticano. Lejos está del autor del libro como de quienes adherimos a esta posición el basarnos en organismos, en iluminados o en meros métodos que dejan afuera la guía de Dios por su Espíritu Santo.
Desde este blog siempre propondremos que nuestra fe esté puesta solamente en Jesucristo de Nazaret y por medio de Su palabra: La Biblia.
Desechamos a todos aquellos que se quieran levantar como exclusivos intérpretes de la Palabra de Dios sean de estos supuestos iluminados o del romanismo vaticanista.
Creemos en la libre interpretación de la Biblia y en aquello que dijo Jesucristo:
"El que quiera hacer la voluntad de Dios, conocerá si la doctrina es de Dios, o si hablo por mi propia cuenta". Juan 7: 17
"El que quiera hacer la voluntad de Dios, conocerá..." la promesa del que nunca mintió ni mentirá está dada, ahora bien ¿Queremos nosotros hacer la voluntad de Dios? Porque esa es la condición imprescindible para conocerla.

¡Cuidate!
¡Dios te bendiga!

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Entre los obreros

Las iglesias en las Escrituras son intensamente locales. Nunca encontramos allí ninguna federación de iglesias; todas son unidades independientes. Es otro el caso en relación con los obreros. Entre ellos encontramos una cierta medida de asociación; vemos un grupo pequeño aquí, y allá otro, enlazados para la obra. Pablo y los que estaban con él —por ejemplo, Lucas, Silas, Timoteo, Tito y Apolos— formaban un grupo. Pedro, Jacobo, Juan y aquellos que estaban con ellos, formaban otro. Un grupo salió de Antioquía, otro de Jerusalén. Pablo hace referencia a los que estaban con él (Hch. 20:34), lo cual indica que, aunque cuando los obreros no habían sido organizados en diferentes misiones, aún así, tenían a sus propios asociados especiales en la obra. Aun al principio, cuando nuestro Señor escogió a los doce, El los envió de dos en dos. Todos eran colaboradores, pero cada uno tenía su colaborador especial. Tal agrupamiento de obreros fue ordenado y mandado por el Señor.

Estos grupos apostólicos no fueron formados sobre corrientes partidarias o doctrinales; fueron formados bajo la soberanía del Espíritu, quien ordenó las circunstancias de los diferentes obreros en cierta manera para que ellos se enlazaran en la obra. El caso no era que ellos estaban divididos, de hecho, de los otros obreros, sino que simplemente en el ordenamiento de sus caminos por el Espíritu, ellos no habían sido guiados a tener una asociación especial con los demás. Fue el Espíritu Santo, no los hombres, quien dijo: “Apartadme a Bernabé y a Saulo”. Todo dependía de la soberanía del Espíritu. Los grupos apostólicos estaban sujetos a la voluntad y al ordenamiento del Señor. Como hemos visto, los doce fueron divididos de dos en dos, pero no se dejó a su discreción personal el escoger a sus compañeros; fue el Señor quien los juntó y los envió. Cada uno tenía un colaborador especial, pero ese colaborador era señalado por el Señor, no escogido por ellos. No era debido a afinidad natural que ellos se asociaban específicamente con algunos, ni era debido a diferencia en doctrina o en práctica que ellos no se asociaban específicamente con otros. El factor decisivo era siempre lo que el Señor dispusiera.

Reconocemos que el Señor es la Cabeza de la iglesia, y que los apóstoles fueron la primera orden puesta por el Señor en la iglesia (1 Co. 12:28). Aunque ellos fueron asociados en grupos, teniendo a sus colaboradores específicos nombrados por el Señor, con todo, no tenían ningún nombre, sistema ni organización especial. Ellos no hicieron que un grupo más pequeño que el Cuerpo fuera la base de su obra: todo se basaba en el principio del Cuerpo. Por tanto, aun cuando por causa de la diferencia de localidad y de la disposición providencial de sus caminos ellos formaban diferentes grupos, aún así, no tenían organización alguna fuera del Cuerpo; su obra siempre era una expresión del ministerio del Cuerpo. Estaban constituidos en grupos separados, pero cada grupo tomaba como base el Cuerpo, expresando el ministerio del Cuerpo.

El Señor es la Cabeza del Cuerpo y no la Cabeza de una organización; por tanto, siempre que trabajemos para una sociedad, una misión, o una institución, y no sólo para el Cuerpo, perdemos la dirección del Señor como nuestra Cabeza. Tenemos que ver claramente que la obra es la obra del Cuerpo de Cristo y que, aunque el Señor dividió Sus obreros en diferentes grupos (no diferentes organizaciones), la obra de ellos se basaba siempre en el Cuerpo. Además, debemos reconocer que cada obrero individual y cada grupo representa al ministerio del Cuerpo de Cristo, ya que cada oficio que se tenga, se tiene en el Cuerpo y es para el avance de la obra de Dios. Entonces, y sólo entonces, podremos tener un solo ministerio: la edificación del Cuerpo de Cristo. Si reconociéramos claramente la unidad del Cuerpo, ¡qué resultados benditos veríamos! Dondequiera que el principio de la unidad del Cuerpo opere, toda posibilidad de rivalidad queda eliminada. No importa si yo menguo y usted crece; no habrá celos de parte mía, ni orgullo de parte suya. Una vez que veamos que toda la obra y todos sus frutos son para el crecimiento del Cuerpo de Cristo, entonces ningún hombre será contado como suyo y ningún hombre como mío; no importará entonces si es usado usted o yo. Toda contienda carnal entre los obreros de Dios terminará una vez que se vea claramente el Cuerpo como principio de la obra. Pero para vivir y obrar en el Cuerpo se requieren tratos drásticos con la carne, y esto a su vez exige un conocimiento profundo de la cruz de Cristo.

Los apóstoles primitivos nunca trabajaban independientemente; ellos laboraban juntos. En la narración del día de Pentecostés leemos: “Pedro, poniéndose en pie con los once” (Hch. 2:14). Junto a la Puerta que se llamaba la Hermosa vemos a Pedro y a Juan llevando a cabo la obra juntos, y de nuevo ellos fueron los dos que visitaron Samaria. Cuando Pedro fue a la casa de Cornelio, otros seis hermanos lo acompañaron. Cuando los apóstoles salían, siempre lo hacían en grupos, o por lo menos de dos en dos, nunca solos. Su obra no era individual, sino corporativa. En cuanto a los que estaban con Pablo en Antioquía y en otros lugares, es desafortunado que tanto énfasis se le haya dado a Pablo como individuo, con el resultado de que sus colaboradores pasan casi desapercibidos. Vemos que en Troas, Lucas se unió a su compañía, y era de un mismo sentir con Pablo, al considerar que se debería responder al llamado de auxilio de Macedonia. Luego, cuando regresaron de Macedonia, trajeron con ellos como colaboradores a Sópater, Aristarco, Segundo, Gayo, Timoteo, Tíquico y Trófimo. Después encontramos que se les unen Apolos, Priscila y Aquila. Aún más tarde encontramos a Pablo enviando a Timoteo a Corinto y alentando a Apolos y a Tito que fueran allá, y un poco tiempo después vemos que Epafrodito se les une como colaborador. Y da gusto leer al principio de las epístolas de Pablo palabras como éstas: “Pablo...y el hermano Sóstenes”, “Pablo...y el hermano Timoteo”, “Pablo, Silvano y Timoteo”.

Así que, por una parte no vemos en las Escrituras rastro alguno de misiones organizadas, ni, por otra, vemos a obrero alguno saliendo conforme a una corriente individual, cada quien siendo una ley a sí mismo. Están formados en grupos, pero tales grupos tienen una base espiritual, no se basan en organización. Las Escrituras no dan ninguna autorización para una misión organizada, tampoco autorizan el trabajo independiente; lo uno está tan lejos del pensamiento de Dios como lo otro. Por lo tanto, aunque debemos guardarnos de las trampas de las organizaciones hechas por el hombre, también nos debemos guardar contra el peligro de ser demasiado individualistas. No debemos organizarnos para ser una misión y así llegar a ser cismáticos; al mismo tiempo debemos tener asociados en la obra, con los cuales podemos cooperar sobre una base espiritual, y así mantener el testimonio del Cuerpo.

Necesitamos enfatizar este hecho, que los apóstoles laboraban en asociación con otros, pero sus compañías no estaban organizadas. Su relación unos con otros era solamente espiritual. Amaban y servían al mismo Señor, tenían un llamamiento y una comisión y eran de una mente. El Señor los unía; por tanto, ellos eran colaboradores. Algunos estuvieron juntos desde el principio, otros ingresaron en fecha posterior. Ellos eran una sola compañía, y sin embargo, no tenían organización, y no había distribución de oficios ni posiciones. Aquellos que se les unían no venían en respuesta a algún anuncio de “Se necesita personal”, tampoco venían porque hubieran estado equipados por un curso especial de entrenamiento. En sus viajes, el Señor ordenó las circunstancias en tal forma que se encontraran. El los acercó unos a otros, y siendo de una mente y un espíritu, unidos por el Señor, ellos espontáneamente se hicieron colaboradores. Para unirse a tal compañía no había necesidad de aprobar un examen primero, ni de cumplir algunas condiciones especiales, ni de pasar por ciertos ritos o formas. El Señor fue quien determinó todo. El ordenó, el hombre sólo consintió. En tales grupos ninguno tenía posición ni cargo especial; no había director ni presidente ni superintendente. Cualquier ministerio que el Señor les hubiera dado constituía su oficio. Ellos no recibían nombramiento alguno de la asociación. La relación que existía entre sus miembros era puramente espiritual, no oficial. Fueron constituidos colaboradores, no por una organización humana, sino por un vínculo espiritual.

AUTORIDAD ESPIRITUAL

Antes de considerar la cuestión de la autoridad espiritual, leamos unos cuantos pasajes de las Escrituras que hablan de la relación entre los obreros, puesto que arrojan bastante luz sobre nuestro tema. “Timoteo...Quiso Pablo que éste fuese con él” (Hch. 16:1-3) “Cuando vió [Pablo] la visión, en seguida procuramos partir para Macedonia, dando por cierto que Dios nos llamaba para que les anunciásemos el evangelio” (Hch. 16:10). “Y los que se habían encargado de conducir a Pablo, le llevaron a Atenas; y habiendo recibido orden para Silas y Timoteo, de que viniesen a él lo más pronto que pudiesen, salieron” (Hch. 17:15). “[Pablo] tomó la decisión de volver por Macedonia. Y le acompañaron” (Hch. 20:3-4). “Nosotros, adelantándonos a embarcarnos, navegamos a Asón para recoger allí a Pablo, ya que así lo había determinado” (Hch. 20:13). “Y si llega Timoteo, mirad que esté con vosotros con tranquilidad...encaminadle en paz, para que venga a mí...Acerca del hermano Apolos, mucho le rogué que fuese a vosotros” (1 Co. 16:10-12). “Exhortamos a Tito” (2 Co. 8:6). “Tito...recibió la exhortación...Y enviamos juntamente con él al hermano” (2 Co. 8:16-18). “Enviamos también con ellos a nuestro hermano” (2 Co. 8:22). “Tíquico, hermano amado...el cual envié a vosotros” (Ef. 6:21-22). “Mas tuve por necesario enviaros a Epáfrodito” (Fil. 2:25). “Todo lo que a mí se refiere, os lo hará saber Tíquico” (Col. 4:7). “Os saluda Lucas el médico amado, y Demas” (Col. 4:14). “Decid a Arquipo: Mira que cumplas el ministerio” (Col. 4:17). “Acordamos...y enviamos a Timoteo” (1 Ts. 3:1-2). “Procura venir pronto a verme...Toma a Marcos, y tráele contigo...A Tíquico lo envié a Efeso” (2 Ti. 4:9-12). “A Trófimo dejé en Mileto enfermo. Procura venir antes del invierno” (2 Ti. 4:20-21). “Por esta causa te dejé en Creta, para que corrigieses lo deficiente, y establecieses ancianos en cada ciudad, así como yo te mandé” (Tit. 1:5). “Cuando envíe a ti a Artemas o a Tíquico, apresúrate a venir a mí en Nicópolis, porque allí he determinado pasar el invierno. A Zenas intérprete de la ley, y a Apolos, encamínales con solicitud, de modo que nada les falte” (Tit. 3:12-13).

Los pasajes de la Escritura citados arriba nos muestran que, entre los obreros de Dios, nuestra dependencia de El no nos hace independientes unos de otros. Vimos que Pablo dejó a Tito en Creta para que terminara la obra que él mismo había dejado inconclusa, y que después él envió a Artemas y a Tíquico para que reemplazaran a Tito cuando le dio instrucciones a éste para que fuera a Nicópolis. En varias ocasiones él nombró a Timoteo y a Tíquico para que hicieran un trabajo determinado, y leemos que él persuadió a Tito y a Apolos a que permanecieran en Corinto. Observamos que estos obreros no solamente aprendieron a trabajar por equipos, sino que los que tuvieran menos experiencia aprendieron a someterse a la dirección de los más espirituales. Los obreros de Dios deben aprender a ser dejados, enviados, y persuadidos.

Es importante reconocer la diferencia entre autoridad oficial y espiritual. En una organización toda autoridad es oficial, no espiritual. En una buena organización aquel que tiene un puesto tiene autoridad tanto oficial como espiritual; en una mala organización la autoridad que se ejerce es solamente oficial. Pero en cualquier organización, ya sea que aquel que tiene un cargo tenga o no autoridad espiritual, la autoridad que tiene en la organización realmente es sólo oficial. ¿Cuál es el significado de la autoridad oficial? Significa que una persona ejerce autoridad basada en que ocupa un oficio. Se ejerce la autoridad sólo debido al oficio que él ocupa. Entretanto que el funcionario mantiene su puesto, puede ejercitar su autoridad; en cuanto renuncie a su posición cesa su autoridad. Tal autoridad es completamente objetiva; no es inherente al hombre en sí. Está relacionada, no con la persona, sino simplemente con su posición. Si él tiene el puesto de superintendente, se sobreentiende que él supervisa asuntos, sin importar si está capacitado espiritualmente para hacerlo o no. Si él tiene el puesto de director, entonces automáticamente dirige, aun si la falta de espiritualidad, de hecho, lo descalificara de ejercer control sobre otras vidas. La vida de una organización es posición; es la posición la que determina la autoridad.

Pero en un grupo de obreros constituido divinamente, no hay organización alguna. Se ejerce autoridad entre ellos, pero dicha autoridad es espiritual, no oficial. Es una autoridad basada en espiritualidad, una autoridad que resulta de un conocimiento profundo del Señor, y de una comunión íntima con El. La vida espiritual es la fuente de tal autoridad. La razón por la cual Pablo podía dirigir a otros no era su posición superior sino su mayor espiritualidad. Si hubiera perdido su espiritualidad, hubiera perdido su autoridad. En una organización aquellos que son espirituales no necesariamente tienen algún puesto, y aquellos que tienen algún puesto no necesariamente son espirituales; pero en las Escrituras es diferente. Allí, son los que conocen al Señor quienes dirigen los asuntos. Aquellos que son espirituales son los que dirigen a otros, y si esos otros son espirituales, reconocerán la autoridad espiritual y se someterán a ella. En una organización los trabajadores están obligados a obedecer, pero en una asociación espiritual no, y desde un punto de vista oficial, de nada se les puede tachar si no obedecen. En una asociación espiritual no hay coerción; la dirección y la sumisión igualmente están sobre la base de espiritualidad.

Aparte de la cuestión de autoridad espiritual también existe la cuestión de los diferentes ministerios. Todos los siervos del Señor están en el ministerio, y cada uno tiene su propio ministerio especial. En una organización los puestos son repartidos por el hombre, pero en la obra espiritual los ministerios son designados por el Señor. Debido a la diferencia en ministerio, por un lado debemos obedecer al Señor, y por otro, debemos obedecer a los hermanos. Dicha obediencia no se basa en su posición superior, sino en que su ministerio difiere del nuestro, sin embargo, ambos están íntimamente ligados. Si la cabeza está moviendo las puntas de mis dedos, los músculos de mis brazos no pueden tomar una actitud independiente y rehusar moverse con ellos. El principio de estar en un Cuerpo necesita que los miembros íntimamente relacionados se muevan uno con otro. Al movernos con los otros miembros no estamos en realidad obedeciéndoles; estamos obedeciendo a la Cabeza. En muchos casos podemos reclamar una conducción directa de la Cabeza, pero en otras tantas cosas, la Cabeza mueve a otros, y nosotros simplemente nos movemos con ellos. Su movimiento es razón suficiente para seguirlos. Es muy importante reconocer esta interrelación de los varios ministerios en el Cuerpo de Cristo. Tenemos que conocer nuestro ministerio y reconocer el ministerio de los demás, para que nos podamos mover como uno, obedeciendo a aquellos que tienen un ministerio mayor. Puesto que nuestro ministerio está entrelazado en tal manera, no nos atrevemos a tomar una actitud individual o independiente.

Todas las posiciones ocupadas por los ministros de Dios son espirituales, no oficiales. ¡Ay! Los hombres han visto sólo la mitad de la verdad, así que tratan de organizar la obra y designan a un director para supervisar el servicio de otros, pero su dirección se basa en su posición en la organización, no en su posición en el ministerio. Pablo podía dirigir a otros por causa de que el ministerio encomendado a él por el Señor lo colocaba en un lugar de autoridad sobre ellos; y a su vez Tito, Timoteo y Tíquico podían someterse a ser dirigidos, por razón de que el ministerio encomendado a ellos por el Señor los ponía en una posición bajo la autoridad de Pablo. Por desgracia, la dirección de hoy no se basa en profundidad de espiritualidad ni en grandeza de ministerio.

Timoteo era un hombre de Dios. El vivía cerca al Señor, obedeciéndole y sirviéndole fielmente; sin embargo, muchas veces él fue enviado aquí y allá por Pablo. El no replicó: ¿Cree usted que no soy capaz de trabajar por mí mismo? ¿Cree usted que no sé cómo predicar el evangelio y cómo establecer iglesias? ¿Cree usted que no sé cómo hacer las cosas? Aunque Timoteo sabía mucho, estaba dispuesto a obedecer a Pablo. En la obra espiritual hay tal cosa como ser dirigido por otros; existe la posición de un Pablo y también la posición de un Timoteo, pero éstas son posiciones espirituales, no oficiales.

Hoy debemos aprender, por una parte, a mantener una relación correcta con nuestros colaboradores y, por otra, a ser guiados por el Espíritu Santo. Debemos mantener ambas relaciones, y también mantener el equilibrio entre ambas. En la primera y segunda epístolas a Timoteo, hay muchos pasajes que muestran cómo deben cooperar los colaboradores y cómo debe someterse un obrero más joven a uno mayor. Un Timoteo joven debe obedecer los mandatos del Espíritu Santo, pero también debe recibir las instrucciones de un Pablo maduro. Timoteo fue enviado por Pablo, Timoteo fue dejado por Pablo en Efeso, y Timoteo obedeció a Pablo en el Señor. He aquí un ejemplo para los siervos jóvenes de Dios. Es de suma importancia en Su obra aprender cómo ser dirigidos por el Espíritu y, al mismo tiempo, cómo cooperar con nuestros colaboradores. La responsabilidad no debe caer totalmente sobre Timoteo, y tampoco debe recaer exclusivamente sobre Pablo. En la obra Timoteo debe aprender a adaptarse a Pablo, y Pablo también debe aprender a adaptarse a Timoteo. No sólo el más joven debe aprender a someterse a la instrucción del mayor, sino que el mayor debe aprender cómo instruir al más joven. El que está en una posición para dejar algunos en alguna parte, o enviarlos o persuadirlos, tiene que aprender a no seguir los dictámenes de su propia naturaleza, obrando conforme a su inclinación o deseo personal, porque en ese caso dificultaría las cosas para aquellos bajo su autoridad. Pablo tiene que dirigir a Timoteo en tal manera que a éste no se le haga difícil obedecer tanto al Espíritu Santo como al apóstol.

Los siervos de Dios deben laborar juntamente en grupos, pero hay una clase de colaboración que se debe evitar, a saber, la colaboración en una organización hecha por hombres, que restringe a sus miembros en tal forma que ellos realmente no puedan responder a la dirección del Espíritu. Cuando los obreros están enteramente sujetos a la dirección de los hombres, entonces su trabajo no es el resultado de una carga espiritual puesta sobre ellos por Dios, sino simplemente la ejecución de una labor en respuesta a los dictados de los que tienen puestos más elevados que ellos. El problema actual es que los hombres están tomando el lugar del Espíritu Santo, y la voluntad de los hombres en puestos oficiales está tomando el lugar de la voluntad de Dios. Los obreros no tienen conocimiento directo de la voluntad divina, sino que simplemente hacen la voluntad de aquellos en autoridad sobre ellos, sin tomar ninguna carga personal de parte del Señor por Su obra.

Hay otros que a su vez conocen la mente de Dios, tienen un llamamiento de El, y dependen totalmente de El para que les provea en todas sus necesidades; pero aunque ellos saben qué es ser guiados por El individualmente, ellos piensan que pueden seguir su propio camino y hacer su propia obra independientemente de otros.

La enseñanza de la Palabra de Dios es que, por una parte, las organizaciones humanas no deben controlar a los siervos de Dios; por otra parte, Sus siervos deben aprender a someterse a una autoridad espiritual que esté basada en la diferencia de ministerio. No hay cooperación organizada; sin embargo, hay una comunión espiritual y una unidad espiritual. Tanto el individualismo como la organización humana están ambos fuera de armonía con la voluntad de Dios. Debemos procurar conocer Su voluntad, no independientemente, sino juntamente con los otros miembros ministrantes del Cuerpo. El llamamiento de Pablo y Bernabé se basó en este principio. No fue sólo un caso de dos profetas y maestros, sino de cinco, que esperaban en Dios para conocer Su voluntad. Hechos 13 nos da un buen ejemplo de una compañía que laboraba, en la cual todos los obreros estaban mutuamente relacionados y la dirección de uno era confirmada por los otros.

LA ESFERA DE LA OBRA

La esfera de la obra, a diferencia de la esfera de la iglesia local, es muy amplia. Algunos de los obreros son enviados a Efeso, otros van a Pablo en Nicópolis, otros continúan en Corinto, otros son dejados en Mileto, otros permanecen en Creta, algunos regresan a Tesalónica, y otros prosiguen a Galacia. ¡Así es la obra! Vemos aquí no los movimientos de la iglesia local, sino de la obra, porque los movimientos de la iglesia local siempre están limitados a una localidad. Efeso solamente dirige los asuntos de Efeso, y Roma los asuntos de Roma. La iglesia se limita a asuntos en su propia localidad. No hay necesidad de que la iglesia en Efeso mande un hombre a Corinto ni de que la iglesia en Corinto deje un hombre en Roma. La iglesia de que se habla aquí es local, la obra extra-local. Efeso, Corinto y Roma, son todas la preocupación de los obreros. La iglesia sólo maneja los asuntos en una localidad determinada, pero los obreros de Dios consideran como su “parroquia” la esfera que el Señor les ha delimitado.

NINGUN CONTROL CENTRALIZADO, SINO COMUNION

En la Escritura los obreros fueron formados en grupos, pero eso no implica que todos los apóstoles se hayan agrupado en una asociación y que hayan puesto todas las cosas bajo un control centralizado. Aunque Pablo tenía “aquellos con él”, y Pedro sus asociados, ellos consistían solamente en algunos de los apóstoles, no en todos los apóstoles. La Palabra de Dios no muestra que todos los apóstoles deban unirse en una sola compañía. Es perfectamente correcto que veintenas de hombres, o aun centenares, que han recibido el mismo encargo de Dios, se unan en el mismo trabajo; pero en las Escrituras no encontramos centralización alguna de autoridad para controlar a todos los apóstoles. Hay una compañía de apóstoles, pero no es lo suficientemente grande para incluir a todos los apóstoles. Eso es al estilo de Roma, no conforme a la Biblia.

Las facciones a que se hace referencia en Filipenses 1:15-17; 2 Corintios 11:12, 13, 22-23 y Gálatas 4:17 indican que la obra en los primeros días no estaba centralizada. Si hubiera estado centralizada, esos grupos no hubieran podido permanecer en pie, porque podrían haber sido combatidos eficazmente. Las Escrituras muestran que en la obra divina no hay organización universal ni control centralizado, lo cual explica el hecho de que el apóstol no tenía autoridad para tratar con esos grupos de personas que estaban causando tanta dificultad en las iglesias.

La explicación es ésta: Dios no desea que el poder de la organización tome el lugar del poder del Espíritu Santo. Aunque no hay control centralizado, siempre que todos los obreros sigan la dirección del Espíritu, todo marchará sin problemas y satisfactoriamente, y existirá la coordinación de un cuerpo. Cuando el pueblo cesa de obedecer al Espíritu y trabaja en el poder de la carne, entonces lo mejor es que la obra simplemente se deje desmoronar. Una buena organización a menudo sirve como un pobre sustituto del poder del Espíritu Santo, al mantener unida una obra aun después de que se ha ido toda su vitalidad. Cuando la vida se ha ido de la obra y el andamiaje de la organización todavía la sostiene, se evita su colapso; pero esa es una ganancia dudosa, porque una espléndida organización exterior puede estar cegando a los siervos de Dios a una profunda necesidad interior. Dios preferiría mejor que Su obra fuera descontinuada a que siguiera con esa falsificación de potencia espiritual. Cuando la gloria de Dios se había ido del templo, El mismo lo abandonó a una ruina total. Dios desea que la condición exterior y la interior correspondan, para que en caso de que la muerte invada la obra, Sus obreros puedan advertir de inmediato la necesidad que tienen y en humildad de corazón busquen el rostro del Señor.

Tener control centralizado trae muchos males; facilita que los siervos de Dios desatiendan la dirección del Espíritu, y muy pronto se desarrolla en un sistema papal, convirtiéndose en una gran potencia mundana. En las Escrituras es un hecho que los siervos de Dios son asociados en compañías, pero no en una sola compañía.

Sin embargo, eso no quiere decir que cada compañía simplemente pueda seguir independientemente, sin tener ninguna relación o comunión con las otras compañías. El principio de la unidad del Cuerpo es vigente aquí, igual que en todas las otras relaciones entre los hijos de Dios. En la Escritura no solamente vemos el principio de la “imposición de las manos”, sino también el de dar “la diestra” (Gá. 2:9). Aquél habla de identificación, éste de comunión. En Antioquía fueron impuestas las manos sobre Pablo y Bernabé; en Jerusalén no hubo imposición de manos, sino la diestra de comunión dada a ellos por Jacobo, Cefas y Juan. En Antioquía la esfera que se tenía en mira era una compañía apostólica, y el punto recalcado era identificación; por consiguiente, se les impusieron las manos. Pero en Jerusalén la esfera que se tenía en mira era la relación entre las diferentes compañías apostólicas y el punto recalcado era comunión, así que se les dio la diestra.

Muchos son llamados a laborar para el Señor, pero su esfera de servicio no es la misma, así que sus asociados no pueden ser los mismos. Pero las diversas compañías deben todas estar identificadas con el Cuerpo, sometiéndose al Señor como Cabeza, y teniendo comunión entre sí. No se impone las manos en la relación entre Antioquía y Jerusalén, sino que se da la diestra de comunión. Así que la Palabra de Dios no autoriza la formación de una compañía central; pero tampoco autoriza la formación de varias compañías, esparcidas, aisladas y sin interrelación. No hay un lugar central para la imposición de manos, ni existe solamente la imposición de manos y nada más en ninguno de los varios grupos; pero entre ellos hay también el dar la diestra de comunión el uno al otro. Cada compañía debe reconocer lo que Dios está haciendo con las otras compañías y debe extender la comunión a ellas, reconociendo que también ellos son ministros en el Cuerpo. Según la disposición de Dios ellos pueden trabajar en diferentes compañías, pero todos deben funcionar como un Cuerpo. Ofrecer la diestra de comunión implica un reconocimiento de que otras personas están en el Cuerpo, y de que estamos en comunión con ellos, trabajando juntos en forma interrelacionada, como conviene a miembros activos del mismo Cuerpo. “Como vieron que me había sido encomendado el evangelio de la incircuncisión...y reconociendo la gracia que me había sido dada, Jacobo, Cefas y Juan, que eran considerados como columnas, nos dieron a mí y a Bernabé la diestra en señal de compañerismo, para que nosotros fuésemos a los gentiles, y ellos a la circuncisión” (Gá. 2:7-9). Las organizaciones inconexas, esparcidas, trastornadas y en discordia unas con otras en la cristiandad, que no reconocen el principio del Cuerpo y no se someten a Cristo como Cabeza y a Su soberanía, nunca encajan en la mente del Señor.

COOPERACION ENTRE LOS OBREROS

Naturalmente surge la pregunta, ¿cómo deben cooperar los obreros y las sociedades relacionadas con la obra? A una compañía Dios le da una clase de ministerio, y a otra, un tipo de ministerio completamente distinto. ¿Cómo deben trabajar juntamente los diversos grupos? Pedro y sus asociados, y Pablo y aquéllos con él, fueron nombrados a diferentes esferas, pero en el evento de que sus obras coincidieran en parte, ¿cómo deben actuar? Puesto que no hay una centralización de obra, y al mismo tiempo hay varios grupos de obreros, ¿cómo deben cooperar estos grupos diferentes? Debemos notar dos puntos fundamentales con respecto a la obra:

(1) La primera responsabilidad de cada obrero —no importa cuál sea su ministerio o su obra especial— siempre que llegue a un lugar en donde no haya una iglesia local, es la de establecer una en la localidad. (Lo que se aplica al obrero individual se aplica también a cualquier grupo de obreros).

(2) Si llega a un lugar en donde ya existe una iglesia local, entonces toda su enseñanza y toda su experiencia deben ser aportadas a esa iglesia, para que sea fortalecida y edificada, y no debe hacerse ningún intento para adherir esa iglesia a sí mismo o a la sociedad que él representa.

Si un obrero va a un lugar en donde no hay iglesia y funda una para la propagación de su doctrina particular, entonces no podemos cooperar con él porque está edificando una secta, no una iglesia. Por otra parte, si un obrero va a un sitio en donde ya hay una iglesia local, y en vez de contribuir con su enseñanza y experiencia a la edificación de ella, trata de convertirla en una iglesia sucursal de la sociedad a la cual pertenece, entonces tampoco nos es posible cooperar, porque él está edificando una denominación. La base de comunión en la iglesia es la posesión común de vida en Cristo y el vivir en la misma localidad. La base de la cooperación en la obra es la meta común de la fundación y edificación de iglesias locales. Las afiliaciones denominacionales no nos impiden reconocer a alguna persona como perteneciente al Cuerpo, pero la meta de la extensión denominacional ciertamente nos impedirá cualquier colaboración en el servicio de Dios. El daño más grande que un obrero puede causar es que, en lugar de establecer y edificar las iglesias locales, adhiera a su sociedad los creyentes que él encuentra en un lugar o forme aquellos que han venido al Señor por sus esfuerzos en una sucursal de su denominación particular. Ambos procedimientos son condenados por la Palabra de Dios.

Pablo fue de Antioquía a Corinto y allí predicó el evangelio. La gente creyó y fue salva, y pronto hubo un grupo de santos en Corinto. ¿En qué clase de iglesia los formó Pablo? En la iglesia en Corinto. Pablo no estableció una iglesia antioquina en Corinto. El no formó en Corinto una sucursal de la iglesia en Antioquía, sino que simplemente estableció una iglesia en Corinto. Posteriormente Pedro llegó a Corinto y predicó el evangelio, con el resultado de que otro grupo de personas creyó. ¿Acaso dijo Pedro: “Pablo vino de Antioquía, pero yo he venido de Jerusalén, así que yo tengo que fundar otra iglesia. Yo estableceré una iglesia jerusalénica en Corinto, o formaré aquí en Corinto una sucursal de la iglesia en Jerusalén”? No, él aportó todos los que él había conducido al Señor a la iglesia local ya existente en Corinto. Después, Apolos llegó. De nuevo se salvaron personas, y de nuevo todos los salvos fueron añadidos a la iglesia local. Así que en Corinto había sólo una iglesia de Dios; no había denominaciones cismáticas. Si Pablo hubiera establecido el precedente de formar una iglesia en Corinto para extender la esfera de la iglesia de donde salió, llamándola la iglesia antioquina en Corinto, entonces al llegar Pedro a Corinto él habría podido argüir: “Está bien que Pablo fundara una iglesia antioquina en Corinto puesto que él vino de Antioquía, pero yo no tengo nada que ver con Antioquía; mi iglesia está en Jerusalén, así que tengo que establecer una iglesia jerusalénica aquí”. Apolos, al llegar a Corinto, a su vez habría seguido el ejemplo y habría establecido otra iglesia como sucursal de aquella de la cual él salió. Si cada obrero tratara de formar una sucursal de la iglesia que él representa, entonces las sectas y las denominaciones serían inevitables. Si la meta de un obrero en cualquier lugar no es establecer una iglesia local allí, sino extender la iglesia de la cual él salió, entonces no está estableciendo una iglesia de Dios en esa localidad, sino solamente su propia sociedad. Bajo tales circunstancias no hay ninguna posibilidad de cooperación.

Las condiciones han cambiado grandemente desde los días de los primeros apóstoles. El cristianismo ha perdido su pureza original, y todo lo relacionado con él está en un estado falso y confuso. A pesar de eso, nuestro trabajo actual todavía es el mismo que en los días de los apóstoles primitivos: el fundar y edificar iglesias locales, las expresiones locales del Cuerpo de Cristo. Así que, si nos encontramos en un lugar en donde no hay iglesia, deberíamos buscar el rostro del Señor pidiendo que nos capacite para ganar almas para El y formarlas en una iglesia local. Si estamos en un lugar en donde hay misiones o iglesias afirmadas sobre bases sectarias o denominacionales, pero no hay ninguna iglesia afirmada sobre el principio fundamental del Cuerpo y de la localidad, entonces nuestro deber es exactamente el mismo, es decir, fundar y edificar una iglesia local. Muchos persistirán en sus costumbres antiguas, así que el número de personas que estén afirmadas sobre la base clara de la iglesia puede ser mucho menor que el número total de cristianos en la localidad. Pero la extensión de la base sobre la que están afirmados es tan amplia como la que debe tener la iglesia, de manera que todavía es nuestro deber mantener esa base. Solamente podemos cooperar con aquellos que están edificando el Cuerpo de Cristo expresado en las iglesias locales, y no con aquellos que están edificando otras cosas. Conexiones denominacionales no nos obstaculizan la comunión en el Señor, pero extensiones denominacionales sí nos impiden la cooperación en la obra de Dios.

En esto se encuentra el principio más importante en la obra de Dios: un obrero no debe procurar establecer una sucursal de la iglesia de la cual ha salido, sino establecer una iglesia en la localidad a la cual llega. El no hace que la iglesia en el lugar al cual va sea una extensión de la iglesia en el lugar de donde viene, sino que establece una iglesia en esa localidad. A dondequiera que vaya establece una iglesia en ese lugar. El no extiende la iglesia dé su lugar de origen, sino que establece la iglesia en el lugar que lo acoje. Puesto que en las Escrituras todas las iglesias son locales, Jerusalén y Antioquía no pueden tener iglesias sucursales. No podemos extender una iglesia local a otra localidad, sólo podemos formar una iglesia nueva en esa localidad. La iglesia que los apóstoles establecieron en Efeso es la iglesia en Efeso. La iglesia que ellos establecieron en Filipos es la iglesia en Filipos. Las iglesias que ellos establecieron en otros lugares son las iglesias de esos diversos lugares. No hay precedente en las Escrituras para establecer iglesias que no sean iglesias locales. Es perfectamente legítimo extender la iglesia de Dios, pero es completamente erróneo extender una iglesia local de Dios. ¿Cuál es el sitio en el que yo deseo trabajar? Es la iglesia en ese sitio la que debo procurar establecer.

Ahora, hay dos clases de obreros, a saber, aquellos que se afirman en terreno bíblico y los que se afirman en terreno denominacional o de su misión. Pero aun en cuanto a los que se afirman en terreno denominacional o de su misión, el principio de cooperación es exactamente el mismo: la única meta de fundar y edificar la iglesia local.

La obra de evangelización tiene como fin primordial la salvación de los pecadores, pero su resultado espontáneo es una iglesia en donde se realiza dicha obra. El objetivo inmediato es la salvación de los hombres, pero el resultado final es la formación de iglesias. El peligro que el misionero afronta es el de formar aquellos a quienes él ha conducido al Señor en una sucursal de la sociedad que él representa. Puesto que los obreros representan diferentes sociedades, ellos naturalmente forman diferentes sucursales de sus respectivas sociedades, y la consecuencia es una gran confusión en la obra y las iglesias de Dios. La meta inmediata de los diversos obreros sin duda es la misma, —¿qué predicador no espera que muchas almas sean ganadas para el Señor?— pero hay una falta de claridad y definición con relación al resultado final. Algunos obreros, alabado sea Dios, tienen como meta establecer iglesias locales, otros, ¡qué lástima! tienen como objetivo extender su propia denominación o formar iglesias de misión.

Este es un punto en el cual mis compañeros de labores y yo no podemos estar completamente de acuerdo con muchos de los hijos de Dios. De lo más profundo de nuestros corazones damos gracias a Dios que en el siglo pasado El envió a China tantos de Sus siervos fieles, para que aquellos que estaban asentados en tinieblas pudieran escuchar el evangelio y creer en el Señor. Su abnegación, su diligencia y su piedad han sido verdaderamente un ejemplo para nosotros. Muchas veces, al ver las caras de los misioneros que sufrían por causa del evangelio, hemos sido conmovidos a orar: “Señor, haznos vivir como ellos”. ¡Que Dios los bendiga y les dé su galardón! Reconocemos que somos completamente indignos de tener participación alguna en la obra de Dios, pero por la gracia de Dios somos lo que somos, y puesto que Dios en Su gracia nos ha llamado a Su servicio, no podemos sino buscar serle fieles. No tenemos nada que criticar, y mucho que admirar, en cuanto a la obra evangelística de nuestros hermanos misioneros; sin embargo, no podemos sino poner en duda sus métodos al tratar con los frutos de dicha obra. Porque en los últimos cien años no ha resultado en la edificación de iglesias locales sino en la formación de iglesias de misión, o de iglesias sucursales de las diversas denominaciones que los misioneros representaban. A nuestro parecer esto es contrario a la Palabra de Dios. No hay en la Escritura mención alguna de la edificación de denominaciones; allí solamente hallamos iglesias locales. ¡Que Dios me perdone si estoy equivocado!


IGLESIAS LOCALES E IGLESIAS DE MISION

Permítaseme mencionar un incidente personal. Hace algún tiempo conocí a cierto misionero en Shangai quien me preguntó si no sería posible que yo cooperara con su misión. No sabiendo exactamente qué contestar, no me comprometí. Posteriormente me lo volví a encontrar en otra parte del país, y nuevamente repitió su pregunta y deseaba saber si yo tenía algo en contra de su Misión. Yo le contesté: “No me atrevo a criticar su Misión, aún cuando no creo que encaje en el pensamiento pleno de Dios. Creo que la voluntad de Dios era establecerla para que los siervos de Dios en tierras occidentales pudieran venir a China a predicar el evangelio. No tengo nada que decir acerca de la Misión como grupo, porque las Escrituras hablan de compañías de obreros; y si usted cree que debe estar organizada, que debe tener funcionarios, y que debe llevar un nombre específico, debe responder a Dios y no a los hombres por eso. ¿Quién soy yo para criticar a los siervos del Señor? Pero aunque no critico, no puedo tampoco copiar, porque Dios no ha revelado eso como Su voluntad y camino para mí. Tocante a la Misión como misión, no tengo nada que decir, pero tengo serias dudas con respecto a las iglesias formadas por la Misión. Para explicarlo, permítame decirle que usted representa a la Misión ‘X’. Ahora, ¿los salvados por intermedio suyo forman la Iglesia ‘X’ o forman la iglesia de la localidad específica en que viven? Puede ser perfectamente correcto que misioneros pertenezcan a la Misión ‘X’, pero está totalmente equivocado que ellos hagan que los frutos de la Misión lleguen a ser la Iglesia ‘X’. La Palabra de Dios no ha prohibido expresamente la formación de una Misión ‘X’, pero claramente desautoriza la fundación de iglesias que no sean locales”.

Entonces mencioné los ejemplos apostólicos, señalando que ellos siempre procuraban fundar o edificar iglesias en la localidad donde laboraban con el fruto de dichas labores. Ellos nunca usaron esos frutos para formar sucursales de los grupos en que trabajaban; de otra manera la iglesia de Dios hubiera sido desgarrada por numerosas facciones desde su mismo comienzo.

Entonces tomé como ejemplo la obra en T—. “Allí en T—”, dije, “Dios le ha usado para ganar muchas almas. Si la gente salvada por intermedio suyo son la iglesia en T—, entonces si vengo a T— ciertamente me juntaré con ellos, sin importarme su estado espiritual, ni su forma de organización; de otro modo, yo sería culpable de sectarismo. Pero si usted edifica una Iglesia ‘X’ en T— con los salvados allí, entonces no está edificando la iglesia de Dios en T—, y a tal ‘iglesia’ siento mucho decir que no puedo unirme. Me veré obligado a obrar separadamente en T— a menos que haya una iglesia allí, afirmada en el terreno bíblico de localidad.

“Si todos tenemos como meta establecer iglesias locales entonces hay toda posibilidad de cooperación. Es permisible establecer una Misión ‘X’, pero no es bíblico establecer una Iglesia ‘X’. Supongamos que su Misión ‘X’, al llegar a T—, establece una Iglesia ‘X’; después otras misiones diferentes llegan a T—, cada una estableciendo una ‘iglesia’ de misión separada. Eso sería igual a que Pablo estableciera una iglesia antioquina en Corinto y a que Pedro al llegar poco tiempo después estableciera una iglesia jerusalénica allí. Sobre tal base, la cooperación es imposible, porque estaríamos desatendiendo el patrón que Dios nos ha mostrado claramente en Su Palabra, el establecimiento de iglesias locales.”

“Si llegamos a un lugar a fundar una iglesia, ésta entonces tendrá que ser local, intensamente local, sin ninguna cosa extraña que le quite en lo más mínimo su carácter local. Si usted llega a T—, con la única mira de establecer la iglesia en T—, y yo llego a T—, con la única mira de establecer la iglesia en T—, entonces la cooperación no será problema. Aun si ciento un misioneros, representando a ciento una Misiones, llegan a T— con ésta como su única meta, el establecimiento de la iglesia en T—, entonces no habrá posibilidad de sectarismo, y la cooperación será un asunto espontáneo. Si el objetivo de la Misión ‘X’ es sólo predicar el evangelio, entonces tenemos la posibilidad de trabajar juntos, pero si hay una meta doble con, a saber, la predicación del evangelio y la extensión de la Misión, entonces la cooperación no es posible. Si un obrero procura por una parte predicar el evangelio, y por otra parte extender su propia sociedad, es imposible que trabajemos juntos”. Que una persona se haya propuesto establecer iglesias locales o no, determina si podremos cooperar con él. No importa a cuál misión pertenezca un hombre, si él llega a un sitio, no procurando establecer su propia “iglesia”, sino una iglesia en la localidad, entonces estamos perfectamente dispuestos a trabajar con él. Aunque no somos una Misión, estamos totalmente dispuestos a cooperar con cualquier Misión si ellos no tienen ningún objetivo particular, sino solamente el fin que Dios ha mostrado como Su voluntad acerca de Su obra.

Que Dios nos conceda gracia para ver que todas Sus iglesias son iglesias locales.

domingo, 30 de agosto de 2009

Anticristo: ¿Se acerca la marca de la bestia?

Apocalipsis, los últimos tiempos. ¿Es usted salvo de la ira venidera?

“Y hacía que a todos, pequeños y grandes, ricos y pobres, libres y esclavos, se les pusiese una marca en la mano derecha, o en la frente; y que ninguno pudiese comprar ni vender, sino el que tuviese la marca o el nombre de la bestia, o el número de su nombre. Aquí hay sabiduría. El que tiene entendimiento, cuente el número de la bestia, pues es número de hombre. Y su número es seiscientos sesenta y seis.”
Apocalipsis 13:16-18


De a poco, como acostumbra a moverse lo diabólico, y tomando por sorpresa al desprevenido y anestesiado para darle su golpe final se acerca al humano a gran escala lo que ya se practica con los animales, el implante del microchip subcutáneo. Ya se animan a ponerlos en los documentos en España como una forma de avanzar y que esto, que es obra de Satanás, sea tomado como algo común y normal y hasta necesario para terminar con la inseguridad y el FUTURO TERROR que estos infames sirvientes de Satanás provocarán.

Noticia tomada de Internet de la página "Gobierno digital"
Seguridad

El DNI digital llega a las comisarías de Granada
El sistema comenzó a funcionar en las oficinas de la Plaza de los Campos y Zona Norte. El nuevo documento tarda sólo 15 minutos.

Desde el pasado lunes, en las comisarías de la Plaza de los Campos y de la Zona Norte entregan el DNI digital, un documento que sustituye al ya antiguo carné de identidad y muy similar, en apariencia, al nuevo permiso de conducir. Aunque la implantación del sistema estaba prevista para el 3 de mayo en la ciudad, recién ahora ha comenzado a funcionar debido a su complejidad, pues requiere de lectores digitales –para tomar las huellas– y de un software específico.
Como ocurre con cualquier cambio, el rodaje del nuevo procedimiento está siendo complicado, de ahí que se expidan cuatro DNI a la hora cuando con el antiguo sistema se entregaban 20 en el mismo tiempo. “Las líneas se caen y todos andamos un poco perdidos”, comentaban algunos funcionarios de las oficinas centrales.
En sólo 15 minutos otorgan el nuevo carné, mientras que antes tardaban un mes. Con él, la gente se lleva la huella y la firma digital y un pin –número de seguridad– que puede cambiarse en los ordenadores habilitados de las comisarías.
El nuevo DNI lleva incorporado un microchip que contiene datos relacionados con altura, peso o color de ojos, con el fin de impedir el uso fraudulento del documento por parte de otra persona que se haga con él. Además, permite hacer compras en Internet o hablar en un chat con mayor seguridad.

(20minutos.es, 29/06/2007)
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¿Se acerca la marca de la bestia? Para nosotros sí, se acerca, y no alcanzará sólo con rechazarla sino con haberse arrepentido cada uno de su maldad y de su pecado y haber creído en Cristo Jesús con fe sincera y no fingida.

La segunda carta de San Pedro dice:
3:3 Sabiendo primero esto, que en los postrimeros días vendrán burladores, andando según sus propias concupiscencias,
3:4 Y diciendo: ¿Dónde está la promesa de su advenimiento? porque desde el día en que los padres durmieron, todas las cosas permanecen así como desde el principio de la creación.
3:5 Cierto ellos ignoran voluntariamente, que los cielos fueron en el tiempo antiguo, y la tierra que por agua y en agua está asentada, por la palabra de Dios;
3:6 Por lo cual el mundo de entonces pereció anegado en agua:
3:7 Mas los cielos que son ahora, y la tierra, son conservados por la misma palabra, guardados para el fuego en el día del juicio, y de la perdición de los hombres impíos.
3:8 Mas, oh amados, no ignoréis esta una cosa: que un día delante del Señor es como mil años y mil años como un día.
3:9 El Señor no tarda su promesa, como algunos la tienen por tardanza; sino que es paciente para con nosotros, no queriendo que ninguno perezca, sino que todos procedan al arrepentimiento.
3:10 Mas el día del Señor vendrá como ladrón en la noche; en el cual los cielos pasarán con grande estruendo, y los elementos ardiendo serán deshechos, y la tierra y las obras que en ella están serán quemadas.
3:11 Pues como todas estas cosas han de ser deshechas, ¡qué tales conviene que vosotros seáis en santas y pías conversaciones,
3:12 Esperando y apresurándoos para la venida del día de Dios, en el cual los cielos siendo encendidos serán deshechos, y los elementos siendo abrasados, se fundirán!
3:13 Bien que esperamos cielos nuevos y tierra nueva, según sus promesas, en los cuales mora la justicia.
3:14 Por lo cual, oh amados, estando en esperanza de estas cosas, procurad con diligencia que seáis hallados de él sin mácula, y sin reprensión, en paz.
3:15 Y tened por salud la paciencia de nuestro Señor; como también nuestro amado hermano Pablo, según la sabiduría que le ha sido dada, os ha escrito también;
3:16 Casi en todas sus epístolas, hablando en ellas de estas cosas; entre las cuales hay algunas difíciles de entender, las cuales los indoctos é inconstantes tuercen, como también las otras Escrituras, para perdición de sí mismos.
3:17 Así que vosotros, oh amados, pues estáis amonestados, guardaos que por el error de los abominables no seáis juntamente extraviados, y caigáis de vuestra firmeza.
3:18 Mas creced en la gracia y conocimiento de nuestro Señor y Salvador Jesucristo. A él sea gloria ahora y hasta el día de la eternidad. Amén.

¡Crea en Jesucristo!
¡Cristo vuelve pronto!


Microchip (Video)

viernes, 28 de agosto de 2009

¿Es esto una locura o un plan?

Apocalipsis, los últimos tiempos. ¿Es usted salvo de la ira venidera?

Uno de los tangos que más critica al estado del mundo dice en uno de sus versos "...al mundo le falta un tornillo, que venga un mecánico a ver si lo puede arreglar..." Ni nos queremos imaginar que escribiría el autor si viviera en esta época, tendría que llamar a un congreso de mecánicos en todo caso.
Hoy 28 de agosto de 2009 en Buenos Aires es pleno invierno y seguramente quien lee estas líneas habrá tenido en su mente la imagen de gente abrigada por la calle, de nieve, bufandas al viento, gorros, guantes, calefactores encendidos, gente tiritando por las calles. Se han equivocado de medio a medio, aquí en Buenos Aires la temperatura es de 29 grados centígrados y estamos todos en remeritas de mangas cortas, transpirando.
Realmente está todo dado vuelta, hasta la temperatura.
Así como el clima está la conducción del mundo que como dijo otro canta-autor está siendo dirigido por "...unos locos con carnet..."
Si se nos permite una breve corrección a esto último podríamos decir que un loco no sabe que está loco, siendo esta una de las características principales de aquellos que "han perdido la razón". Aquellos que se visten y actúan como si fuesen Napoleón Bonaparte; se creen, creen que son Napoleón Bonaparte. Sin embargo estos que dirigen el mundo son plenamente conscientes de sus hechos y de que éstos van hacia la consumación de la maldad y saben en que forma dosificarla para lograr sus fines.
En esta entrada queremos llamar su atención a un dato que seguramente habrán lanzado a propósito al rodeo. Se trata de un aviso de atentados múltiples en todo el planeta.
Se avecinan tiempos muy traumáticos para la humanidad.
Los miserables que crearon el macabro juego "INWO" avisaron del atentado a la torres gemelas y al pentágono, y una de las tenebrosas cartas todavía no llevadas adelante desde sus sucias manos es un ataque terrorista combinado en las principales ciudades del planeta.



Quizás nosotros pensemos en que esto es locura y que el hombre no es capaz de estas cosas con una ingenuidad que anula la experiencia que empíricamente demuestra nuestra historia como humanidad. Lo cierto es que así como existió lamentablemente el 11 de septiembre de 2001 podría ocurrir que esta carta que nos anticiparan en este macabro juego se hiciera realidad.
El Salvador Jesús de Nazaret dijo algo que viene a nuestra memoria cuando estamos sobre estas líneas y es lo siguiente: "...y habrá grandes terremotos, y en diferentes lugares hambres y pestilencias; y habrá terror y grandes señales en el cielo." Lucas 21: 11.
"Y habrá terror..." dijo en su infinita profecía y sabiduría y viene nuevamente a nuestra mente que aquellos que quieren instaurar un Nuevo Orden Mundial muchas veces lo buscan a través de la teoría de Hegel: Tesis - Antítesis - Síntesis.
LLevado a la práctica; si alguien quisiera introducir un sistema de gobierno único en el mundo debería primero probar que el actual no sirve. Y para hacerlo estos infames como esta visto no tendrán contemplaciones, generarán primero el problema, luego esperarán la reacción y vendrá la "solución" de los problemas que ellos mismos generaron.
Para que haya "paz" (la paz de los cementerios) antes generarán terror, para que el mundo entero busque desesperado la solución en un salvador falso, inicuo y deficitario que será el anticristo.
¿Para que sirve esta entrada? ¿Para que sirven estos escritos? ¿Para qué dedicarle tiempo a esto? La respuesta es muy sencilla de parte de quien escribe lo que escribe: Es porque lo que está ocurriendo ya estaba anunciado por la Palabra de Dios y por su Hijo Jesucristo y porque Él anunció que "...os lo digo antes que suceda, para que cuando suceda, creáis que yo soy..." Juan 13: 19
Esta entrada es para que reflexionemos sobre nuestras propias vidas, para que si nunca leyó la Biblia lo haga hoy mismo, para que la lea y para que crea en Cristo Jesús y sea salvo. Para que no crea que esto es nacer, transcurrir y morirnos para nada. Esto no termina aquí porque "...de la manera que está establecido para los hombres que mueran una sola vez, y después de esto el juicio..." Hebreos 9: 27.

Este mundo esta temporalmente en manos de Satanás y este se mueve a través de sus sirvientes en todo el planeta. Sirvientes que también temporalmente detentan el poder de decidir guerras y demás sufrimientos al género humano, un misterio.
Es altamente posible que generen un terror desmedido en un futuro relativamente cercano para llevar adelante su plan final: coronar al anticristo, su dios.

Esta posibilidad empezaron a manejarla desde el diario Daily Telegraph, aunque nos parezca increíble desde este influyente diario inglés avisan de sus diabólicos planes. Lo hicieron encima a modo de juego y se llama Blackjack Telegraph. Vea en el enlace anterior desde la misma página del diario.

Operación Blackjack (Video)


¡Crea en Jesucristo!


Jesús dijo: "El tiempo se ha cumplido, el reino de Dios se ha acercado; arrepentíos, y creed en el Evangelio." Marcos 1: 15

¡Cuidate!
¡Dios te bendiga!

jueves, 27 de agosto de 2009

Autoridad política mundial

Apocalipsis, los últimos tiempos. ¿Es usted salvo de la ira venidera?

Una vez más el precursor del anticristo Joseph Ratzinger nos avisa de los planes de aquellos que buscan un Nuevo Orden Mundial. Esta vez por medio de la encíclica "caritas in veritate" que detrás de su pomposo y falso nombre esconde un plan tenebroso de establecer un Único Gobierno Mundial. Léalo usted mismo desde la página del Vaticano.

Una ÚNICA religión mundial
Una ÚNICA moneda mundial
Un ÚNICO gobierno mundial


Satanás se disfraza de ángel de luz y detrás de las palabras de este impostor se esconden los intereses de los "poderosos" del planeta. Poderosos de quienes el mismo Señor Jesucristo dijera que era más fácil pasar un camello por el ojo de una aguja a que un rico entre en el Reino de los cielos. A estos defiende Ratzinger y en éstos confía este falso profeta.



Ratzinger pide una Autoridad mundial que sea ecuánime y que tenga consenso para erradicar el hambre y terminar con el terrorismo y las guerras. Pomposas y falsas palabras que determinarán en el futuro una mayor concentración de poder y la aparición definitiva del anticristo. Con estas declaraciones y con esta "pulcra" encíclica abre paso al "hijo de la iniquidad" desde el plano religioso.

¡Cuidate!
¡Dios te bendiga!


Punto 67 de la encíclica "Caritas in veritate"
67. Ante el imparable aumento de la interdependencia mundial, y también en presencia de una recesión de alcance global, se siente mucho la urgencia de la reforma tanto de la Organización de las Naciones Unidas como de la arquitectura económica y financiera internacional, para que se dé una concreción real al concepto de familia de naciones. Y se siente la urgencia de encontrar formas innovadoras para poner en práctica el principio de la responsabilidad de proteger y dar también una voz eficaz en las decisiones comunes a las naciones más pobres. Esto aparece necesario precisamente con vistas a un ordenamiento político, jurídico y económico que incremente y oriente la colaboración internacional hacia el desarrollo solidario de todos los pueblos. Para gobernar la economía mundial, para sanear las economías afectadas por la crisis, para prevenir su empeoramiento y mayores desequilibrios consiguientes, para lograr un oportuno desarme integral, la seguridad alimenticia y la paz, para garantizar la salvaguardia del ambiente y regular los flujos migratorios, urge la presencia de una verdadera Autoridad política mundial, como fue ya esbozada por mi Predecesor, el Beato Juan XXIII. Esta Autoridad deberá estar regulada por el derecho, atenerse de manera concreta a los principios de subsidiaridad y de solidaridad, estar ordenada a la realización del bien común, comprometerse en la realización de un auténtico desarrollo humano integral inspirado en los valores de la caridad en la verdad. Dicha Autoridad, además, deberá estar reconocida por todos, gozar de poder efectivo para garantizar a cada uno la seguridad, el cumplimiento de la justicia y el respeto de los derechos. Obviamente, debe tener la facultad de hacer respetar sus propias decisiones a las diversas partes, así como las medidas de coordinación adoptadas en los diferentes foros internacionales. En efecto, cuando esto falta, el derecho internacional, no obstante los grandes progresos alcanzados en los diversos campos, correría el riesgo de estar condicionado por los equilibrios de poder entre los más fuertes. El desarrollo integral de los pueblos y la colaboración internacional exigen el establecimiento de un grado superior de ordenamiento internacional de tipo subsidiario para el gobierno de la globalización[149], que se lleve a cabo finalmente un orden social conforme al orden moral, así como esa relación entre esfera moral y social, entre política y mundo económico y civil, ya previsto en el Estatuto de las Naciones Unidas.

¡Cuidate!
¡Dios te bendiga!

martes, 25 de agosto de 2009

Asesinato de JFK y el "negocio" de la guerra: ¿Fin o medio?

Apocalipsis, los últimos tiempos. ¿Está usted afirmado sobre la Roca?

Uno de los versículos referidos al fin de los tiempos más conocidos del Nuevo Testamento en palabras del propio Señor Jesucristo hace referencia a guerras y rumores de guerras (Mateo 24: 7); este versículo y su contexto parecen estar cumpliéndose en esta época con mayor precisión que en otras.
Una de las característica lamentables de este tiempo es la gran concentración de poder económico que se ha desarrollado probablemente desde los últimos 50 años.
A la distancia podemos observar que hay una relación íntima entre globalización, concentración económica, concentración de poder e industria armamentista siendo que los últimos tiempos descritos en la Biblia concuerdan con tales características y señales. La gran aldea que nos vendieron en las décadas de los setenta y comienzo de los ochenta inmersa en la según ellos inevitable globalización ha derivado en una cruel concentración de poder.
En sus inicios podíamos ver como el pez más grande devoraba al más pequeño, luego vimos como el pez más grande devoraba también al mediano y llegando a estos días vemos como gigantes económicos "caen" - como parte del funcionamiento del capitalismo- y son absorbidos por otros grupos de alto poder económico siendo cada vez menos los que tienen en su haber el dinero del planeta.
"...porque raíz de todos los males es el amor al dinero...", dice San Pablo en 1 Timoteo 6: 10, de lo que se puede inferir que la guerra es uno de ellos y no el único de los males provocado por un amor tan perjudicial y perverso.
El Señor Jesucristo decía que no se puede servir a Dios y a Mamón (riquezas tipificadas en un dios), mas el amor al dinero no es un fin en sí mismo y menos aún en los niveles de aquellos que mandan desde las corporaciones.
Aunque a nosotros nos parezca mentira cada día estos infames planifican invasiones, caídas de las diferentes bolsas mundiales, planifican guerras y movimientos estratégicos que los lleven a tener cada día más poder del que ya tienen.
La globalización ha derivado en una irrefutable concentración de poder; poder que se materializa por medios coercitivos llevados a cabo mediante las más crueles guerras a lo largo y ancho del planeta.
Quizás alguno piense que esto poco tiene que ver con la fe. A lo mejor alguien pueda interpretar la fe como algo descolgado de lo que ocurre cotidianamente; este no es el caso ni la posición que tomamos desde este blog, ya que entendemos que toda la Palabra de Dios refiere a situaciones bien concretas.
Sobre todo, los escritos proféticos no son entendidos desde este espacio como entidades místicas ajenas a las vivencias cotidianas.
Nuestra realidad es entendida por los hechos que nos suceden, mas la Biblia tiene algo que decir al respecto, esto creemos.
Creemos también que interesarnos por las noticias y las vivencias que nos suceden diariamente nos llevaría inevitablemente a alertarnos y alertar a quienes nos rodean acerca del cumplimiento de las profecías bíblicas y los peligros que acarrea la falta de fe en quien diera su Vida por nosotros: Jesucristo.
Hay un vínculo muy estrecho entre el amor al dinero, las guerras y el poder en manos de unos pocos para derivar definitivamente en manos del peor de los dictadores de la historia: el anticristo.
La escalada armamentista que estamos viviendo sumada a las pandemias creadas en laboratorios y al nuevo "enemigo" inventado, el terrorismo islámico; hacen posible un escenario en el que la fuerza será uno de sus actores principales.
Sumada a las guerras y a la defensa contra el "enemigo terrorista" viene la posible declaración de la ley marcial en USA como forma de mitigar los efectos de las futuras pandemias o epidemias que ellos mismos crearon.
El dominio necesita mecanismos de control y éstos serán implementados bajo la excusa de nuestro propio bien y cuidado.
Acerca del tema de esta entrada -el "negocio" de la guerra- haremos una muy sintética reseña que nos parece necesaria acompañada de algunos videos para documentar aquello que afirmamos.
La gran concentración de poder que hoy tomamos como algo "normal" era impensable hace 50 o 60 años atrás. Y quizás como hoy es algo común ver al mundo en manos de unos pocos, el futuro inmediato o mediato encuentre a los habitantes de este planeta muy cómodos entregando el poder en manos de un grupo para luego otorgar el dominio a UN SOLO HOMBRE, eso que se denomina mundialismo.
"Y los diez cuernos que has visto, son diez reyes, que aún no han recibido reino; pero por una hora recibirán autoridad como reyes juntamente con la bestia. Estos tienen un mismo propósito, y entregarán su poder y su autoridad a la bestia" Apocalipsis 17: 12-13
El mundo en manos de una sola persona, ninguna época fue más propicia para esto que la actual.

Breve reseña histórica. La maquinaria industrial armamentistaLuego de la segunda guerra mundial, Dwight David Eisenhower quien sabía bien de que se trataba la cuestión nos dejó un discurso que aún después de 60 años nos alarma.
Dwight David Eisenhower, fue un político y militar estadounidense, destacado por haber sido el trigésimo cuarto Presidente de los Estados Unidos. Anteriormente fue, durante la Segunda Guerra Mundial, el comandante supremo de las tropas de los Aliados en el Frente Occidental del Teatro Europeo, siendo el organizador del desembarco de Normandía en 1944.

Es nada menos que este hombre quien nos advierte a principios de la década del sesenta de un complejo militar industrial que en ese momento se estaba gestando.
El mundo estaba en un período de post guerra y Eisenhower dice este discurso en enero de 1961 cuando terminaba y entregaba su segundo mandato presidencial.
Habla de cuatro guerras en poco más de medio siglo XX y en tres de ellas estuvo involucrado EEUU y que se vieron "obligados" a crear una industria armamentística permanente.
Esto en aquella época era toda una novedad para los Estados Unidos. La influencia de este enorme complejo industrial armamentístico sería según sus propias palabras, económica, política y hasta espiritual.
El poder de los armamentos en el mundo irá creciendo nos decía Eisenhower y pidió lo mismo que John Fitzgerald Kennedy años más tarde: Una ciudadanía informada para detener ese proceso y sus macabros negociados y efectos.
A juzgar por lo acontecido en todos estos años transcurridos vemos con toda claridad que esto que era un riesgo se transformó en una realidad irrefutable.

Dwight Eisenhower advierte del complejo militar industrial (Video)


Este video fue grabado en el año 1961 pero es el siguiente presidente de USA quien sufre las consecuencias de este anuncio hecho por Dwight Eisenhower al querer accionar en contra de este poder oculto que se levantaba con una fuerza inusitada.
En efecto, John Fitzgerald Kennedy lo anuncia en su último y valiente discurso cuando advierte a las sociedades secretas que su gobierno no iba a permitir un "gobierno desde las sombras".
Más adelante veremos algunas palabras clave que pronunciara en dicho discurso y su estrecha relación con la grave situación actual del mundo.

Es notable que aún luego de haber visto varias veces el video no dejamos de asombrarnos de semejante denuncia y sobre todo del calibre de quien la presenta, ante quienes la presenta y del gran manto de sombras que ha caído sobre su muerte.

Último discurso de John F. Kennedy:
Damas y caballeros,"La propia palabra secreto es repugnante en una sociedad libre y abierta; y nos hemos opuesto intrínseca e históricamente a las sociedades secretas, a juramentos secretos y a procedimientos secretos. Porque nos enfrenta en todo el mundo una conspiración monolítica y despiadada que se basa principalmente en medios encubiertos para expandir su esfera de influencia basada en infiltración en lugar de invasión, en subversión, en lugar de elecciones, en intimidación en lugar de libre elección. Es un sistema que ha usado vastos recursos humanos y materiales para construir una maquina eficaz estrechamente tejida que combina operaciones militares, diplomáticas, de inteligencia, económicas, científicas y políticas.Sus preparativos son ocultos, no se publican. Sus errores son enterrados no salen en los periódicos. Sus disidentes son silenciados, no elogiados. No se cuestionan los gastos, no se publican los rumores, no se revelan los secretos. Es por eso que el legislador ateniense Solon decretó como delito que los ciudadanos se desentiendan de las controversias. Pido su ayuda en la tremenda tarea de informar y alertar a la población norteamericana, confiando que con su ayuda los hombres serán como han nacido, libres e independientes."

Según la opinión de muchos, no sin fundamentos, este fue el discurso que decretó la muerte de J. F. Kennedy.
Hay una cantidad de videos considerables acerca de su asesinato pero queremos destacar aquel que muestra al jefe de la custodia separando al principal guardaespaldas del presidente para dar vía libre a la ejecución del mismo. Ver video en el enlace de la frase anterior.
Gigantesca conspiración, decenas de implicados, entretejido secreto de órdenes de parte de los poderes ocultos...
Tan ocultos que al día de hoy no se sabe los apellidos de quienes realmente asesinaron a John Fitzgerald kennedy.
¡Una Monstruosidad!
Pero es esta mosntruosidad la que gobierna al mundo
y hoy lo hace todavía con más impunidad y métodos más expuestos y sofisticados.

Último discurso de JFK (Video)

La propia palabra secreto es repugnante, afirmó Kennedy y continuó haciendo referencia a sociedades secretas, juramentos secretos y a procedimientos secretos, una conspiración monolítica y despiadada, infiltración en lugar de invasión, subversión, intimidación. Es un sistema que combina operaciones militares, diplomáticas, de inteligencia, económicas, científicas y políticas. Preparativos ocultos, sus errores son enterrados, sus disidentes son silenciados, no se cuestionan los gastos, no se publican los rumores, no se revelan los secretos.
Gobierno desde las sombras, algunos todavía creen que los gobiernos dependen de las decisiones de aquellos elegidos por el pueblo y que vivimos en democracia real. ¡Una ilusión!
John Fitzgerald Kennedy se animó a decir lo que sabía y a ir hacia adelante, esto despierta por lo menos nuestra admiración cuando a la distancia vemos adonde apuntaba realmente su discurso. Habló de gobierno desde las sombras, esos mismos gobiernos que hoy no se animan a denunciar aquellos que aman el poder y usan sus puestos gubernamentales para llenarse los bolsillos con la plata ajena. Estos mismos que son apenas meros títeres en manos de las corporaciones que están rigiendo hacia adonde va la proa del mundo entero...¡Esto es lo que en su ilusoria forma de pensar creen!
Se olvidan o desconocen que fue Dios mismo quien cerró la puerta del arca de Noé (Génesis 7: 16) y será Dios mismo quien cierre la puerta final de la historia del mundo que Él mismo ha creado.

El "precio" pagado por las sociedades ocultas fue en ese caso un magnicidio, nada más ni nada menos.
De aquí se puede desprender que estarían dispuestos a todo en un futuro contado desde aquel momento y esto es exactamente lo que hicieron.
¿Quién manda en el mundo, los gobiernos de turno? ¿Obama, Medvedev, Hu Jintao?
Podemos decir sin temor a equivocarnos que ninguno de ellos.

El mundialismo (Video)

¿Quién puede creer que aquí en Argentina gobierna la actual presidenta o que gobernará quien sea elegido en el futuro? ¿Quién le dirá a los concentrados grupos de poder aquí y en cualquier otra parte del mundo que deben hacer esto o aquello porque las leyes de los países así lo disponen? A medida que uno formula o lee estas preguntas se da cuenta de lo ridículo de las mismas.
En base a lo que denunciaran Eisenhower y Kennedy: ¿Quién puede afirmar que la destrucción de las torres gemelas no fue un movimiento necesario para "inventar" un nuevo enemigo llamado "terrorismo islámico"? ¿Cómo no experimentar un enorme rechazo ante los negociados de la reconstrucción de Bagdad y del robo del petróleo iraquí?
¿Qué poderes digitan estas maniobras y hacia adonde se dirigen?
Lo cierto es que esto que fuera denunciado hace 50 años, hoy es una sociedad que se retroalimenta, los poderes económicos fomentan guerras y éstas por medio del poder aseguran futuros negocios.
Una de las notas de iar-noticias lo expresa de esta forma: "Los US$1,460 billones de gastos militares en el planeta y la expansión geométrica de las ganancias de los consorcios de la guerra de Europa y EEUU, son la prueba más irrefutable de la relación simbiótica establecida entre el sistema capitalista con los conflictos armados y las ocupaciones militares."

Hay un puñado de acontecimientos que se están desarrollando en forma acompasada y alarmante, el despertar armamentista desmedido de los últimos tiempos es uno de ellos.
La guerra como "negocio", o mejor como negocio sucio y macabro no es un fin en sí mismo. Encubierta e incesantemente se levanta una corriente unificadora de poderes económicos aún más comprometedora que la actual y que estará derivando en un futuro no muy lejano en la concreción del denominado mundialismo.
¡Alerta!
La situación general está dada como para que se cumplan aquellas condiciones mundiales necesarias para la Segunda Venida de Cristo y el fin de los tiempos.
Previa aparición del inicuo (anticristo) y de la apostasía en la que la iglesia parece estar inmersa, demasiadas coincidencias como para permanecer indiferentes.
Seguiremos insistiendo en aquellos versículos bíblicos que nos advierten al respecto y que nos llaman a ser fieles.


Jesucristo dijo: "Velad, pues, porque no sabéis cuándo vendrá el Señor de la casa; si al anochecer o a la medianoche, o al canto del gallo o a la mañana; para que cuando venga de repente, no os halle durmiendo. Y lo que a vosotros digo, a todos lo digo: Velad" Marcos 13: 35-37.


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 Notas recomendadas:  
1- Apocalipsis 17, interpretación en Vídeo 
2- ¡Arrepiéntete Israel, vienen días de retribución! 
3- Billy Graham: Estafador espiritual y asesor para la guerra 
4- El anticristo y su relación con Internet dos 
5- El círculo virtuoso de Jesucristo 
6- El gobierno multipolar y su relación con el anticristo 
7- El Vaticano propone el gobierno del anticristo 
8- Eres amado 
9- Nuevo orden mundial: Ecumenismo religioso 
10- La élite mundial y su búsqueda de la destrucción familiar 
11- La iglesia idiota, la que se mira a si misma en el contexto actual 
12- La ONU y su relación con el anticristo 
13- Las revoluciones inducidas (Cartas INWO)  
14- La salvación de tu alma (Vídeo de Paul Washer) 
15- ¿Sello del Espíritu o sello de goma? 
16- Símbolos satánicos en el Vaticano
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Nuestros Blogs alternativos:   
1- "Apocalipsis, últimos tiempos"  
2- "Despiértate, tú que duermes: Últimos tiempos"
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¡Cuidate! ¡Dios te bendiga, el Señor viene pronto!

Moneda ÚNICA: Premio Nobel propuso crear moneda internacional que sustituya al dólar

Apocalipsis, los últimos tiempos. ¿Es usted salvo de la ira venidera?

- Una única religión
- Un único gobierno
- Una única moneda

El libro del Apocalipsis nos advierte de un gobernante que "...hacía que a todos, pequeños y grandes, ricos y pobres, libres y esclavos, se les pusiese una marca en la mano derecha o en la frente; y que ninguno pudiese comprar ni vender, sino el que tuviese la marca o el nombre de la bestia, o el número de su nombre. Aquí hay sabiduría. El que tiene entendimiento, cuente el número de la bestia, pues es número de hombre. Y su número es seiscientos sesenta y seis" Apocalipsis 13: 16-18

Es evidente que para que haya un sistema que permita a todos los habitantes del planeta comprar o vender solamente al que tuviese una marca, tendrá que ser porque se habrá producido una unificación del tipo de cambio y una centralización del poder económico y político a escala mundial.
Para esto un "formidable" camino sería que haya una sola moneda mundial.
Tomemos conciencia, no somos nosotros quienes estamos diciendo que esto puede ocurrir sino que es un premio Nobel en economía quien lo afirma y lo propone como una "solución" a la actual crisis global que ellos mismos provocaron.
Es notable y de extrañar que su propuesta coincida con líderes de tan -en apariencia- disimiles signos políticos como Hu Jintao y Dmitri Medvédev. ¿Jugarán todos para el mismo equipo?

Nota:
Washington, 24 Ago. ABN.-
El economista estadounidense y Premio Nobel de Economía, Joseph Stiglitz, propuso crear una divisa internacional que sustituya al dólar como moneda de reserva mundial para de esta forma garantizar la estabilidad financiera.


El especialista indicó que es necesario un nuevo sistema de reserva global, pues solamente las ayudas gubernamentales evitaron el desplome del andamiaje financiero internacional a causa de las inversiones de alto riesgo, informó este lunes Prensa Latina.

Stiglitz alertó además que la inyección de liquidez en los mercados de Estados Unidos y Europa puede provocar una burbuja especulativa, debido a las pocas oportunidades de inversión.

La misma idea de una moneda que reemplace al dólar es defendida por los líderes de China y Rusia, Hu Jintao y Dmitri Medvédev, quienes desconfían de la estabilidad del billete norteamericano.

El reconocido economista enfatizó que la actual crisis financiera internacional fue provocada por el capitalismo neoliberal impulsado desde Washington y por la desregulación de los mercados.

Stiglitz también instó a los gobiernos a llevar a cabo más acciones colectivas para combatir la crisis y acusó a los países del G20 de actuar con lentitud ante problemas fundamentales, como la caída de la demanda.

La crisis financiera internacional, que comenzó en 2007 con el desplome del mercado hipotecario en Estados Unidos, causó pérdidas millonarias en las bolsas de todo el mundo y ha llevado a la recesión a casi la totalidad de los países en América, Europa y Asia.

¡Cuidate!
¡Dios te bendiga!