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viernes, 17 de abril de 2009

Nueva Era (New Age): La fe puesta en el anticristo Parte Uno

Y no es maravilla, porque el mismo Satanás se disfraza como ángel de luz. 2Corintios 11: 14

Cuando el apóstol San Pablo les decía a sus hijos espirituales de la Iglesia de Corinto que se cuidaran ya que Satanás se disfraza de ángel de luz les decía algo que es fácil de interpretar en la letra, mas no en la vida diaria.
Decimos esto porque vemos que algunos versículos son repetidos con mucha asiduidad y facilidad pero cuando tienen que ser puestos en práctica tenemos la tendencia a sospechar que estamos yendo demasiado lejos en la interpretación.
Desde estas páginas afirmamos sin dobleces que la Nueva Era es la base “doctrinal, religiosa y referencial” para la aparición del anticristo.
Esta, la Nueva Era, ha estado contaminando incluso a la iglesia de estos últimos tiempos y no nos llame la atención que estos falsos apóstoles terminen corriendo hacia las prácticas esotéricas de la Nueva Era arrastrando a muchos a un error fatal que los lleve a la perdición eterna.

2Corintios 11:13 Porque éstos son falsos apóstoles, obreros fraudulentos, que se disfrazan como apóstoles de Cristo.
Ejemplos sobran en Internet y aún hay varios en este mismo blog, pero éste no es el carácter ni la finalidad de la presente entrada.
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Este escrito es el primero de una serie que usted encontrará en el blog y estará referido a las diferentes afirmaciones y creencias que se vienen manifestando desde la denominada “Nueva Era”.
Nos referiremos en forma puntual a una de sus mentoras más importantes y nocivas llamada Alice Bailey, quien junto a su esposo Foster Bailey crearon una entidad denominada “Lucis Trust”.
Usted creerá que su nombre hace alusión a alguien que se llama o se llamaba Lucía; no, se equivoca, dicho nombre hace alusión a Lucifer.
En realidad dicha organización se llamaba en un principio “Lucifer Trust” que puede traducirse como: “La verdad de Lucifer”, “La confianza de Lucifer”, o como a nosotros nos parece más representativo de lo que esta gente es: “La corporación de Lucifer”. En cada referencia a lo que ellos dicen usted podrá entrar en el enlace directo de la misma página de ellos, les recomendamos, si se nos permite, leer todo lo que quiera pero NO CREER NI UNA SÓLA LETRA.
Aquí encontrará en las palabras de ellos mismos, traducidas al español la confirmación de que en sus inicios su organización se llamó “Lucifer Trust”:


Alice Bailey: Satanista, esoterista y espiritista creadora de "Lucifer Trust".


En cuanto a la difusión de su nombre inicial "Lucifer Trust" ellos se justifican de la siguiente manera:

El Sentido Esotérico de Lucifer
"Hay comentarios del World Wide Web afirmando que la Confianza de Lucis fue llamada alguna vez la Confianza de Lucifer. Tal no fue nunca el caso. Sin embargo, durante un breve período de dos o tres años a principios de los años 1920, cuando Alice y Foster Bailey comenzaban a publicar los libros publicados bajo su nombre, ellos llamaron su nueva casa editorial "Casa Editorial de Lucifer".
Hacia 1925 el nombre fue cambiado a la Casa Editorial Lucis y ha permanecido así desde entonces. Tanto "Lucifer" como "Lucis" vienen de la misma raíz de palabra, lucis es el sentido latino de la luz.
Los motivos de Bailey de elegir el nombre original no nos son conocidos, pero sólo podemos conjeturar que ellos, como el gran profesor H.P. Blavatsky, para quien ellos tenían un respeto enorme, procuró sacar un entendimiento más profundo del sacrificio hecho por Lucifer.
Alice y Foster Bailey eran estudiantes serios y profesores de Teosofía, una tradición espiritual que ve a Lucifer como uno de los Ángeles solares…
En la perspectiva teosófica, este ángel solar no cayó en pecado o desgracia sino que debe ser entendido como un acto de sacrificio, como es sugerido en el nombre “Lucifer” que significa portador de luz."

Esta confesión nos ahorra demostraciones, citas de otros autores y pruebas varias ya que como dice el dicho: “A confesión de partes, relevo de pruebas…”
Ellos mismos admiten que el nombre al principio hacía referencia a Lucifer, ahora, como Internet se les volvió y se les vuelve en contra (por lo menos hasta que la prohíban será así), tuvieron que admitir que estas denuncias eran ciertas.
Ahora bien si como dicen en su poco convincente justificación el nombre de Lucifer refiere a un ángel de luz, etc, etc, etc, bla, bla, bla… ¿Por qué le cambiaron el nombre? ¿Les hacía mala prensa?
La idea es tomar sus propias palabras y hacer una interpretación a la luz de la Palabra de Dios ya que con David repetimos: Salmo 119:105 "Lámpara es a mis pies tu palabra, Y lumbrera a mi camino.”
No seamos ingenuos, ellos no sólo no creen en la Biblia sino que la tergiversan para llevar a los desprevenidos a la falsa luz de Satanás.
Obviamente por esto nos dirán fanáticos y sectarios, no será este argumento muy original que digamos.
La referencia que tenemos en la Palabra de Dios es la siguiente:

Isaías 14:12 "¡Cómo caíste del cielo, oh Lucero, hijo de la mañana! Cortado fuiste por tierra, tú que debilitabas a las naciones.
14:13 Tú que decías en tu corazón: Subiré al cielo; en lo alto, junto a las estrellas de Dios, levantaré mi trono, y en el monte del testimonio me sentaré, a los lados del norte;
14:14 sobre las alturas de las nubes subiré, y seré semejante al Altísimo.
14:15 Mas tú derribado eres hasta el Seol, a los lados del abismo."


“Lucero o Lucifer (el que porta o aporta la luz). El planeta Venus. Después del sol y la luna, es Venus el astro más resplandeciente. Según su posición al este o al oeste del sol, este planeta es visible por la mañana o por la tarde. Cada 19 meses aproximadamente vuelve a la misma posición. Como astro matutino anuncia la venida del día. El profeta compara el esplendor del rey de Babilonia con la de este resplandeciente astro, llamado “hijo de la mañana” (Isaías 14: 12). Desde el siglo III se da el nombre de Lucifer a Satanás, el ángel rebelde expulsado del cielo. Los poetas propagaron este apelativo, en base a la asunción de que Lucas 10: 18 “Y les dijo: Yo veía a Satanás caer del cielo como un rayo.” Explica Isaías 14: 12. Texto tomado del “Nuevo diccionario bíblico ilustrado”.

La Biblia hace referencia al lucero de la mañana, que se interpreta como Venus según ellos mismos afirman, como un ser que se ensoberbeció y dijo “Seré semejante a Dios…” Lejos está de su interpretación teosófica que reclama que de este ángel pueda provenir algún tipo de luz, sino mas bien, ceguera.

Volviendo al disfraz de este ángel caído, al que hace referencia San Pablo es necesario saber que no se mueve en abstracto.
En la tentación a Adán y Eva utilizó a la serpiente; en la traición a Jesús de Nazaret, utilizó a Judas; en una oportunidad osó, se aventuró a utilizar a Pedro, uno de los discípuilos de Cristo para que no sufriera el sacrificio expiatorio de la Cruz, etc.
Muchas veces tenemos la tendencia a creer que aquellas cosas del plano espiritual son abstractas, que no tienen acceso a nuestra “realidad” física o material.
Y quizás estemos cometiendo el error de caer en la ingenuidad de creer que lo que nos propone la Nueva Era es unión, amor y solidaridad, en abstracto.
¡Esto no es así! ¡Lo harán a través de hechos que a la vista serán buenos agradables a los ojos, como decir no al racismo, a las diferencias económicas y sociales, a la lucha contra las enfermedades y a la lucha contra el calentamiento global y defensa del planeta tierra!
De esta forma se disfrazará de ángel de luz y en medio de todo esto tampoco negarán a abiertamente a Cristo sino que dirán que es y fue un camino más.

¡Esta es la baja infamia y la blasfemia que vendrá en los próximos tiempos y que ya se proclama! ¡Esta es la media verdad de Satanás para estos tiempos!

Muchos morderán el anzuelo...

¡Esto es sólo su disfraz y no por casualidad se llamaron a si mismos “Corporación de Lucifer” o en su idioma original “Lucifer Trust”!

Es falsedad disfrazada de bondad en cosas bien concretas, en la búsqueda de lo que ellos llaman un Avatar, una especie de guía espiritual que llevará a la humanidad, a la nueva era de amor y solidaridad en busca del bien del otro, la Nueva Era de Acuario:
¡Ése avatar no será otro que el mismo anticristo!
¡Satanás disfrazado de ángel de luz!


Vamos a presentar a una de las mentoras de las falacias luciferinas de estos últimos tiempos: Alice Bailey
Así la presentan en su página….

Alice A. Bailey
(1880-1949): Partiendo de un pasado Británico conservador, la vida condujo a Alice Bailey por muchos caminos, pero siempre en una dirección: el momento en que, a través de drásticas experiencias personales, logró la síntesis de apreciación y entendimiento, y una absoluta convicción de que una única vida divina compenetra y anima a la humanidad una; de que el Plan para la humanidad requiere de la colaboración y el servicio de seres humanos entrenados y dedicados, inteligentemente informados de los asuntos del mundo, en colaboración con aquellos que forman la Jerarquía espiritual, el gobierno interno del planeta.
El trabajo de su vida llegó a ser parte integral de esta síntesis y de este entendimiento. Sin perder en lo más mínimo sus cualidades y compromisos muy humanos, su alma asumió el compromiso con su Maestro, y su personalidad suministró la cooperación total en el campo del servicio aceptado.
Básicamente su trabajo se desarrolló como una dualidad: su servicio de discipulado, que incluyó la fundación de una escuela esotérica; y su acuerdo, al cual fue reluctante en un principio, de trabajar con el Tibetano, Djwhal Khul, en la escritura de una serie de libros que presentarían la etapa siguiente en la continuidad de la enseñanza de la Sabiduría Peremne destinada al; presente y futuro inmediato.
Alice Bailey, algo reticente, aceptó emprender su propia autobiografía, hacia el final de su vida. Lo que la hizo decidir finalmente a escribir sobre su vida fue la carta de un amigo que, según nos dice, sentía que "podía prestar un gran servicio si explicaba a la gente cómo había llegado a lo que soy, siendo de utilidad saber de qué manera una activa y rabiosa cristiana ortodoxa; llegó a convertirse en una muy conocida instructora esotérica."

Analicemos su propia presentación y por ahora lo dejaremos aquí hasta la próxima, para no cargar demasiado las tintas.
En principio decir que la entienden como una iluminada que logró una síntesis de apreciación y entendimiento; luego nos dice que estos iluminados y entrenados seres humanos deben trabajar con aquellos que forman la Jerarquía espiritual, el gobierno interno del planeta.
Aquí nos afirma dos cosas poco menos que espeluznantes, a saber:
1- Que el hombre trabaja con jerarquías espirituales en mutua colaboración
2- Que estas jerarquías espirituales (no respetamos las mayúsculas del texto original, porque creemos que esto sería blasfemia) constituyen el gobierno interno del planeta.

Según la Palabra de Dios Única base de nuestra fe, la única jerarquía espiritual (para decirlo en sus palabras) a la que podemos recurrir es a la de Nuestro Dios ya que Dios es Espíritu

Juan 4:24 "Dios es Espíritu; y los que le adoran, en espíritu y en verdad es necesario que adoren."

La llegada a Dios se hace sólo a través de haber aceptado a Jesucristo (Dios hecho hombre) en nuestras vidas,
1Timoteo 2:5 "Porque hay un solo Dios, y un solo mediador entre Dios y los hombres, Jesucristo hombre..."

Juan 14:6 "Jesús le dijo: Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí."

A esto se llega por medio de la convicción de pecado que pone en nosotros el Espíritu Santo, así como es el mismo Espíritu de Dios quien nos guía a toda verdad.

Juan 16:13 "Pero cuando venga el Espíritu de verdad, él os guiará a toda la verdad; porque no hablará por su propia cuenta, sino que hablará todo lo que oyere, y os hará saber las cosas que habrán de venir."

Él, nos referimos al Espíritu Santo mora en nosotros desde que aceptamos a Jesucristo como Salvador y nos guía a dar testimonio del Cristo,

Juan 14:16 "Y yo rogaré al Padre, y os dará otro Consolador, para que esté con vosotros para siempre:
14:17 el Espíritu de verdad, al cual el mundo no puede recibir, porque no le ve, ni le conoce; pero vosotros le conocéis, porque mora con vosotros, y estará en vosotros."

Juan 15:26 "Pero cuando venga el Consolador, a quien yo os enviaré del Padre, el Espíritu de verdad, el cual procede del Padre, él dará testimonio acerca de mí."

Es decir, que el diálogo se resume entre dos personas espirituales, nosotros como hijos de Dios, y Dios mismo como nuestro Padre Bueno,

A través del Sumo Sacerdote que es Jesucristo por medio de la Obra del Espíritu Santo en nosotros fuimos convencidos de pecado y tenemos vida eterna.

Hebreos 9:11 "Pero estando ya presente Cristo, sumo sacerdote de los bienes venideros, por el más amplio y más perfecto tabernáculo, no hecho de manos, es decir, no de esta creación,
9:12 y no por sangre de machos cabríos ni de becerros, sino por su propia sangre, entró una vez para siempre en el Lugar Santísimo, habiendo obtenido eterna redención.
9:13 Porque si la sangre de los toros y de los machos cabríos, y las cenizas de la becerra rociadas a los inmundos, santifican para la purificación de la carne,
9:14 ¿cuánto más la sangre de Cristo, el cual mediante el Espíritu eterno se ofreció a sí mismo sin mancha a Dios, limpiará vuestras conciencias de obras muertas para que sirváis al Dios vivo?"


La trinidad, Dios TriUno (un misterio) y nosotros como sus hijos.
¡Nada más ni nada menos!

Jamás el Espíritu Santo nos guiará al diálogo con otro espíritu que no sea Dios el Padre ya que esto sería violentar la ley de Dios con las consecuencias nefastas que esto acarreará para nuestras vidas.

Juan 14:23 "Respondió Jesús y le dijo: El que me ama, mi palabra guardará; y mi Padre le amará, y vendremos a él, y haremos morada con él."

Todo lo que se aparte de estas palabras y de otras que dan testimonio en la Palabra en cuanto a la forma de llegar a Dios son y serán doctrinas de demonios de las cuales nos dio testimonio el apóstol San Pablo hace casi dos mil años.
1Timoteo 4:1 "Pero el Espíritu dice claramente que en los postreros tiempos algunos apostatarán de la fe, escuchando a espíritus engañadores y a doctrinas de demonios..."

En otras palabras esto que propone la Nueva Era de la mano de Alice Bailey es espiritismo de primer grado, es querer hablar con los muertos y terminar hablando con los demonios.
Ningún ser humano estará aprobado por Dios si habla con otro espíritu que no sea el mismo Dios Padre, Espíritu Perfecto.
Estas jerarquías a las que se refiere la señora Alice Bailey no son otra cosa que demonios de la peor calaña, si es que estos seres bajos pudieran calificarse por rango. Algunos afirman que sí, pero no es el caso para la presente entrada.
Curiosamente ella nos habla de una Jerarquía que ejerce el gobierno interno del planeta.
Satanás como la peor de estas jerarquías espirituales es quien guía el plan nefasto contra el hombre y contra Dios.
Su fin será el mismísimo infierno, esto está claro, ya que no será vencido en el futuro sino que fue vencido en el pasado, en la Cruz preciosa de Cristo.
Dios hecho Hombre en quién habitó la plenitud de Dios venció en la Cruz a los principados y potestades espirituales de maldad exhibiéndolos públicamente y triunfando sobre ellos en la cruz.

Colosenses 2:9 "Porque en él habita corporalmente toda la plenitud de la Deidad,
2:10 y vosotros estáis completos en él, que es la cabeza de todo principado y potestad.
2:11 En él también fuisteis circuncidados con circuncisión no hecha a mano, al echar de vosotros el cuerpo pecaminoso carnal, en la circuncisión de Cristo;
2:12 sepultados con él en el bautismo, en el cual fuisteis también resucitados con él, mediante la fe en el poder de Dios que le levantó de los muertos.
2:13 Y a vosotros, estando muertos en pecados y en la incircuncisión de vuestra carne, os dio vida juntamente con él, perdonándoos todos los pecados,
2:14 anulando el acta de los decretos que había contra nosotros, que nos era contraria, quitándola de en medio y clavándola en la cruz,
2:15 y despojando a los principados y a las potestades, los exhibió públicamente, triunfando sobre ellos en la cruz."

Otra cosa en la que queremos hacer énfasis en este escrito inicial es que Satanás siempre necesito un brazo religioso para expresar su falsedad disfrazada de bondad y de luz; pero a su vez necesitó de un brazo político que ejecutara esa supuesta luz y bondad en hechos concretos y desde instituciones u organizaciones "respetables".
La organización que eligiera la ocultista y satanista y espiritista Alice Bailey fue la Organización de la Naciones Unidas, ONU por sus siglas en español . Ella lo afirma en las siguientes palabras: “El Plan para la humanidad requiere de la colaboración y el servicio de seres humanos entrenados y dedicados, inteligentemente informados de los asuntos del mundo…”
Hay una relación entre la ONU y el esoterismo desde las más altas Jerarquías políticas allí establecidas. Pero esto es tema de otra entrada…

Si usted llega a formar parte de alguna organización esotérica de este tipo, no dude en alejarse y en leer la Biblia pidiendo genuina luz de Dios a través de su Hijo Jesucristo.

Hechos 16:31 “…Cree en el Señor Jesucristo, y serás salvo, tú y tu casa.”

A continuación presentamos un video sobre este mismo tema.

¡Cuidate!
¡Dios te bendiga!


Video

jueves, 16 de abril de 2009

Moneda ÚNICA: Regionalización en el Caribe (el SUCRE)

Aparentemente están avanzadas las negociaciones para la implementación del SUCRE, en principio sería una moneda virtual con posibilidades de ser en el futuro una moneda física.

¿El ALBA da el primer paso hacia las economías regionales unificadas?

¿Cuál será el siguiente reagrupamiento?


Para comprar y vender sin dinero quizás en el futuro alcance una moneda virtual, pero para responder a un sólo gobierno mundial esta moneda tendrá que ser unificadora entre todas las economías mundiales. Sostenemos que para llegar a esa etapa es necesario la creación de monedas regionales que llevará finalmente a la única moneda mundial.
Apocalipsis 13:15 "Y se le permitió infundir aliento a la imagen de la bestia, para que la imagen hablase e hiciese matar a todo el que no la adorase.
13:16 Y hacía que a todos, pequeños y grandes, ricos y pobres, libres y esclavos, se les pusiese una marca en la mano derecha, o en la frente;
13:17 y que ninguno pudiese comprar ni vender, sino el que tuviese la marca o el nombre de la bestia, o el número de su nombre.
13:18 Aquí hay sabiduría. El que tiene entendimiento, cuente el número de la bestia, pues es número de hombre. Y su número es seiscientos sesenta y seis."


Las siguientes líneas son parte de una nota periodística que usted puede leer en forma completa en el enlace correspondiente.

"Tenemos instrumentos para contrarrestar en parte sus efectos, como es el sistema único de compensación regional de pagos 'Sucre', que es un factor para incrementar el comercio y la integración económica. Es un primer paso para contar con una unidad de cuenta común", dijo Castro.

El presidente cubano expuso su punto de vista en la sesión de apertura de la cumbre de la ALBA que hoy se celebra en la ciudad costera oriental venezolana de Cumaná con asistencia de representantes de Bolivia, Cuba, Dominica, Ecuador, Honduras, Nicaragua, Paraguay, San Vicente y las Granadinas y Venezuela.

"No tenemos otra opción que unirnos para enfrentar la crisis", añadió Castro, quien insistió en que las medidas que adopte la ALBA con ese fin deben ser "independientes de la especulación financiera y de los mercados insostenibles".

El "Sucre" funcionará inicialmente como moneda virtual pero con proyección para convertirse en el futuro en moneda física y una de sus finalidades será desvincular del dólar estadounidense los intercambios comerciales entre los miembros de la ALBA.

miércoles, 15 de abril de 2009

Testimonio: La confesión verbal. Parte I

A lo largo de toda la palabra de Dios es de suma importancia la confesión verbal. En el Nuevo Testamento, el mismo Jesús nos anima en gran cantidad de pasajes a hacerlo.
Tomaremos en este caso dos pasajes:
El primero es Ap. 19: 10
Apocalipsis 19:10 "Yo me postré a sus pies para adorarle. Y él me dijo: Mira, no lo hagas; yo soy consiervo tuyo, y de tus hermanos que retienen el testimonio de Jesús. Adora a Dios; porque el testimonio de Jesús es el espíritu de la profecía."

El segundo es Ap. 12: 11 ya que nos parece que es un digno resumen de la voluntad de Dios para estos tiempos referida a este tema en particular.
Apocalipsis 12:11 "Y ellos le han vencido por medio de la sangre del Cordero y de la palabra del testimonio de ellos, y menospreciaron sus vidas hasta la muerte."
La Victoria es por medio de:
1- La sangre del Cordero (Jesucristo)
2- La palabra de testimonio
3- Estar dispuestos a dar la vida.

El texto que sigue es la primera parte del capítulo 9 del libro "Mensaje para edificar a los creyentes nuevos" de T. S. Nee.
El texto es un tanto extenso pero creemos que vale el esfuerzo de leerlo, sobre todo en estos tiempos en que el testimonio verbal será crucial para nuestras vidas.

¡Esperamos que seas bendecido a través de su lectura!
¡Dios te bendiga!

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LA CONFESIÓN VERBAL

Lectura bíblica: Ro. 10:10; Pr. 29:25; Mt. 10:32-33
I. LA IMPORTANCIA DE LA CONFESIÓN VERBAL
Cuando una persona ha creído en el Señor, no debe mantener este hecho en secreto, sino que tiene que confesar con su boca al Señor. Confesar al Señor con nuestra boca es de suma importancia.
A. Confesar con la boca
inmediatamente después de creer
Tan pronto como una persona cree en el Señor, debe confesar al Señor delante de los hombres. Supongamos que una mujer da a luz a un hijo. ¿Qué pensaríamos si el niño todavía no habla a la edad de uno, dos o tres años? ¿Diríamos que quizás es tardo en su desarrollo lingüístico? ¿Le sería posible a esa persona comenzar a contar, “uno, dos, tres, cuatro”, a los treinta años de edad y aprender a decir “papá” y “mamá” a los cincuenta años? Por supuesto que no. Si una persona es muda desde su infancia, probablemente lo seguirá siendo por el resto de su vida, y si no ha podido decir “papá” o “mamá” cuando era joven, probablemente tampoco podrá hacerlo por el resto de su vida. De la misma manera, si un recién convertido no confiesa al Señor ante los demás inmediatamente después de haber creído en Él, me temo que no lo hará por el resto de su vida. Si no pudo hablar de Él cuando era joven, probablemente tampoco lo hará cuando sea mayor.
Muchos han sido cristianos por diez o veinte años y todavía siguen mudos. Esto se debe a que no abrieron sus bocas en la primera o segunda semana de su vida cristiana. Ellos continuarán siendo mudos hasta que mueran. Confesar a nuestro Señor es una práctica que debe iniciarse en el momento en que uno cree. Si usted abre su boca el día en que creyó en el Señor, el camino a la confesión estará abierto para usted. Si una persona no confiesa al Señor en las primeras semanas, los primeros meses, o los primeros años de su vida cristiana, lo más probable es que no lo hará el resto de su vida. Por lo tanto, tan pronto como una persona cree en el Señor, debe esforzarse por hablar de Él a otros, aunque le sea difícil y no le agrade hacerlo. Debe hablar a sus familiares y amigos. Si no aprende a hablar del Señor a los demás, me temo que a los ojos de Dios, será considerado un mudo por el resto de su vida. No queremos que los creyentes sean mudos. Por esta razón desde el primer momento debemos aprender a abrir nuestra boca. Si una persona no lo hace al principio, mucho menos lo hará más tarde. A menos que Dios les conceda especial misericordia, o haya algún avivamiento, estas personas jamás abrirán sus bocas. Si no confiesan desde un principio, les será muy difícil hacerlo más tarde. El recién converso debe buscar la oportunidad de confesar al Señor ante los hombres, porque tal confesión es muy importante y de mucho provecho.
B. Con la boca se confiesa para salvación
En Romanos 10:10 dice: “Porque con el corazón se cree para justicia, y con la boca se confiesa para salvación”. Con el corazón uno cree para justicia ante Dios, y con la boca uno confiesa para salvación ante los hombres. Si usted ha creído en su corazón, lo ha hecho ante Dios, nadie más lo puede ver. Si usted ha creído sinceramente, usted ha sido justificado ante Dios, pero si sólo cree en su corazón y no lo confiesa con su boca, nadie sabrá que usted ha sido salvo, y la gente seguirá considerándole un incrédulo, pues no ven ninguna diferencia entre usted y ellos. Por esta razón, la Biblia recalca que, además de creer con el corazón, es menester también confesar con la boca. Debemos confesar con nuestra boca.
Todo nuevo creyente debe buscar oportunidades para confesar al Señor a sus compañeros de clase y de trabajo, a sus amigos, a sus familiares y a todos aquellos con quienes tenga contacto. Tan pronto se presente la oportunidad, les debe decir: “¡He creído en el Señor Jesús!”. Cuanto más pronto ellos abran la boca para declarar esto, mejor, porque una vez que lo hagan, los demás reconocerán que han creído en el Señor Jesús. De esta manera, se librarán de la compañía de los incrédulos.
He visto que muchas personas están indecisas con respecto a aceptar al Señor, pero una vez que se levantan y proclaman: “¡Creo en el Señor Jesús!”, se sienten más seguros. Lo peor que le puede suceder a un cristiano es quedarse con la boca cerrada. Si habla, habrá dado un paso hacia adelante y se sentirá más seguro. Muchos creyentes dudan al principio, pero tan pronto proclaman: “Yo creo”, adquieren seguridad.
C. La confesión nos evita problemas
Es de gran beneficio confesar con la boca después de creer con el corazón en el Señor, porque esto nos evitará muchos problemas en el futuro.
Supongamos que usted no abre su boca, y no dice: “He decidido seguir al Señor Jesús y ya le pertenezco a Él”. Los demás lo seguirán considerando igual que ellos. Así que cuando ellos pecan o se involucran en concupiscencias, siguen pensando que usted es como ellos. Usted sabe en su corazón que es cristiano y que no está bien andar con ellos, pero usted no les rechaza por complacerles. Al principio inventa pretextos para no aceptar sus invitaciones, pero ellos continúan presionándole y usted tiene que pensar en una nueva excusa o quizás dos para no ir con ellos. ¿Por qué no decirles desde un principio que usted es creyente? Todo lo que tiene que hacer es confesar una o dos veces para que dejen de molestarlo.
Si usted no confiesa con su boca, es decir, si sigue siendo un cristiano en secreto, tendrá más dificultades que los que son cristianos abiertamente, ya que las tentaciones que experimentará serán mucho más fuertes que las que experimentan los otros cristianos que confiesan al Señor. Estará atado por los afectos humanos, y las relaciones antiguas le afectarán mucho más, ya que no siempre podrá excusarse diciendo que tiene dolor de cabeza, o que está ocupado. Como no puede usar las mismas excusas una y otra vez, es mejor declarar desde el primer día: “He creído en el Señor Jesús y lo he recibido en mi corazón”. Una vez que usted haga saber esto a sus compañeros de clase y de trabajo, a sus amigos y familiares, ellos sabrán que usted no es como ellos, y eso le ahorrará muchos problemas; de lo contrario, usted se encontrará con muchos obstáculos. Confesar al Señor evita muchas contrariedades.
D. No confesar al Señor
hará que su conciencia lo acuse
Existe un problema muy serio para la persona que no confiesa al Señor con su boca. Muchos creyentes del Señor tuvieron esta experiencia cuando Él estuvo en la tierra.
Los judíos rechazaron al Señor Jesús y se le opusieron con vehemencia. En Juan 9, vemos el acuerdo al cual ellos habían llegado: Si alguno confesaba que Jesús era el Cristo, sería expulsado de la sinagoga (v. 22). En el capítulo 12 de este mismo libro, la Biblia dice que muchos gobernantes judíos creyeron en el Señor Jesús secretamente, pues no se atrevían a confesarlo por temor a ser expulsados de la sinagoga (v. 42). ¿Cree usted que estas personas tenían paz en sus corazones? Quizás se habrían sentido incómodos si hubiesen confesado al Señor Jesús, pero ciertamente sufrían una incomodidad aún mayor al no confesarlo. ¿Qué clase de lugar era la sinagoga? Era un lugar donde la gente se oponía al Señor Jesús. Allí se tramaban y discutían planes en contra del Señor conspirando contra Él y procurando sorprenderlo en alguna falta. Estas eran las actividades tenebrosas que tomaban lugar en la sinagoga. ¿Qué podría hacer un creyente genuino en medio de tales personas? ¿Cuánta fuerza de voluntad se necesitaría para mantener la boca cerrada? En tal ambiente es muy difícil que alguien confiese al Señor con su boca, pero no confesarlo públicamente resulta mucho más difícil.
La sinagoga judía es un cuadro del mundo que se opone al Señor. El mundo siempre critica al Señor Jesús y siempre considera a Jesús de Nazaret un verdadero problema. El mundo siempre habla en contra del Señor. Al estar en tal lugar, ¿podría usted escuchar a esta gente y, aun así, pretender ser como uno de ellos? Fingir no sólo es doloroso, sino que también es muy difícil, ya que se requiere mucho más esfuerzo para controlarse y refrenarse. En tales circunstancias, acaso no habría algo dentro de usted que anhelara poder gritar: “¡Este hombre es el Hijo de Dios y yo creo en Él!”. Acaso no hay algo en usted que desea proclamar: “¡Este hombre es mi Salvador y yo creo en Él!”, o “¡Este hombre me puede librar de mis pecados y aunque usted no crea en Él, yo sí creo en Él!”. ¿No hay acaso algo dentro de usted que desea proclamar esto a los cuatro vientos?
¿Va usted a obligarse a estar callado simplemente porque desea el respeto y la posición que los hombres le dan? Según mi parecer, creo que habría sido mejor para el grupo de gobernantes judíos mencionados en el capítulo 12 ser expulsados de la sinagoga. Si hubieran confesado al Señor se habrían sentido mucho mejor. Si usted no fuera un creyente verdadero, seguramente le daría igual confesar al Señor o no. Pero, debido a que usted es un creyente genuino, su conciencia lo acusaría si pretendiese simpatizar con quienes se oponen al Señor. Cuando hay alguien que se opone al Señor, usted no siente paz en su corazón; pero aun así, dice forzosamente: “¡Eso que usted dice es muy interesante!”. ¿No es esto lo más terrible y doloroso que le pueda suceder a hombre alguno?
No hay nada más doloroso que no confesar al Señor ante los hombres. Este es el mayor de los sufrimientos. A mí no me gustaría estar en el lugar de aquellos gobernantes judíos, porque el sufrimiento que ellos experimentaron fue muy grande. Si usted no es creyente, no tiene nada que decir, pero si usted ha creído, lo mejor que puede hacer y lo que es más fácil y gozoso es salirse de la sinagoga. Quizás a usted le parezca que hay demasiados obstáculos para ello, pero las experiencias pasadas nos indican que estos obstáculos serán cada vez mayores, y que su corazón sufrirá más si no opta por este camino.
Supongamos que usted oye una calumnia contra sus padres y escucha callado sin hacer nada, o peor aún, pretende estar de acuerdo con ello. Si usted hace tal cosa, ¿qué clase de persona es usted? Nuestro Señor dio Su vida para salvarnos. Si no decimos nada del Señor a quien nosotros adoramos y servimos ¿a qué grado de cobardía hemos llegado? Debemos ser osados y proclamar: “¡Yo pertenezco al Señor!”.

Testimonio: La confesión verbal. Parte II

II. ALGUNOS ERRORES COMUNES
A. Intentar reemplazar la confesión
con un buen comportamiento
Muchos creyentes nuevos son influenciados por las enseñanzas tradicionales y piensan que portarse bien es más importante para un cristiano que confesar con sus labios. Piensan que un cambio en lo que uno dice no es tan importante como un cambio en lo que uno hace. Debemos desechar este concepto, el cual es totalmente erróneo. Con esto no estamos diciendo que no sea necesario cambiar nuestra conducta, porque si nuestra conducta no cambia, nuestra confesión es en balde. Pero cambiar nuestra manera de obrar sin confesar con nuestra boca es igualmente vano. Un cambio de conducta jamás podría reemplazar la confesión, porque aun cuando nuestra conducta haya cambiado, aún sigue siendo necesario confesar públicamente al Señor.
El nuevo creyente debe aprovechar la primera oportunidad que se le presente de hablar a los demás sobre su fe en el Señor Jesús. Si usted no confiesa con la boca, hará que se formen conjeturas sobre usted y se especule sobre su comportamiento. Se dirán muchas cosas acerca de usted, pero no mencionarán al Señor Jesús; así que es mejor que les diga por qué ha habido tal cambio en su conducta, ya que una buena conducta jamás reemplazará la confesión verbal. Es importante tener una buena conducta, pero también lo es confesar con nuestra boca. Por lo tanto, usted debe confesar: “Jesús es mi Señor y deseo servirle”. Estas palabras deben salir de su boca, aunque su conducta sea muy buena.
Hemos oído a mucha gente decir que no hay necesidad de decir nada si se tiene una buena conducta. Recuerden que nadie se molestará en criticar a aquellos que dicen esto, aun cuando su conducta no haya sido tan buena, pero si dice que es cristiano, inmediatamente los demás lo criticarán y lo censurarán cuando cometa la menor falta. Así que aquellos que dicen que es suficiente con manifestar una buena conducta y que no es necesario confesar con la boca, en realidad están dándose una excusa para portarse mal. Dejan una puerta abierta para escapar de las críticas. No crean que es suficiente tener un cambio de conducta; es absolutamente indispensable confesar con la boca.
B. El temor de no perseverar hasta el final
Algunas personas piensan de esta manera: “Si confieso verbalmente y luego no persevero en mi convicción cristiana, ¿no será esto motivo de burla? Supongamos que después de tres o cinco años he fracasado como cristiano, ¿qué debo hacer entonces? Es mejor no decir nada ahora y esperar que pasen algunos años hasta que esté seguro”. Podemos decirles a estas personas que si no confiesan su fe por temor de caer o fracasar, sin duda alguna fracasarán. Estas personas han abierto una puerta trasera procurando evitar la puerta principal. Es decir, ya han hecho los preparativos necesarios para poder desdecirse de su propia confesión de fe. Estas personas quieren esperar a sentirse seguras antes de confesar. Podemos estar seguros que tales personas fracasarán. Es mejor declarar resueltamente: “¡Yo soy del Señor!”. Si usted cierra la puerta trasera, le será mucho más difícil retroceder o desviarse y tendrá más posibilidades de avanzar que de retroceder. De hecho, esta es la única manera en la que usted podrá avanzar.
Si usted espera mejorar su comportamiento antes de decidirse a confesar al Señor delante de los demás, su boca jamás se abrirá; estará mudo para siempre aunque llegue a manifestar una buena conducta. Si usted no abre su boca desde un principio, más tarde le será mucho más difícil. Si usted confiesa verbalmente su fe, la posibilidad de tener una buena conducta se incrementará, pero si espera confesar hasta que su conducta mejore, perderá no sólo la oportunidad de abrir su boca, sino también la de tener una buena conducta.
Es reconfortante saber que Dios no sólo nos redime, sino que también nos guarda. ¿Con qué podemos comparar la redención? La redención es la adquisición de algo. Pero, ¿qué significa entonces guardar? Guardar es retener lo adquirido. ¿Quién en este mundo compra cierto artículo pensando que luego lo va a tirar? Cuando compramos un reloj, esperamos usarlo por lo menos cinco o diez años; no lo compramos para luego tirarlo. Dios salva a personas por todo el mundo, pero no las salva para tirarlas. Él quiere resguardar lo que ha salvado. Puesto que Dios nos salvó, Él nos guardará. Puesto que Dios nos redimió, Él nos guardará hasta aquel día. Dios nos ama tanto que envió a Su Hijo para redimirnos. Si Él no hubiera tenido la intención de guardarnos, no habría pagado tan alto precio. El plan y propósito de Dios es salvaguardarnos. Así que no tengan temor de levantarse y declarar: “¡Creo en el Señor!”. Posiblemente se pregunte: “¿Qué pasará si cometo una falta a los pocos días?”. No se preocupe. Dios será responsable de eso, así que mejor levántese y diga: “¡Yo pertenezco a Dios!”. Entréguese a Él. Dios sabe que usted necesita apoyo, cuidado y protección. Podemos afirmar con certeza que Dios resguarda la salvación del hombre. Esto hará que la redención esté llena de significado para nosotros.
C. El temor del hombre
Algunas personas no se atreven a confesar al Señor públicamente porque tienen temor de los hombres. Son muchos los que honestamente pueden decir que verdaderamente están dispuestos a ponerse de pie y confesar al Señor públicamente y sin ninguna reserva, pero en cuanto ven el rostro de los demás, sienten temor. Al ver el rostro de sus padres o de sus amigos, los sobrecoge la timidez que les impide hablar. Es aquí donde muchas personas tropiezan, porque sienten temor de los hombres y no se atreven a abrir su boca. Algunas personas son tímidas por naturaleza, no sólo en cuanto a confesar al Señor, sino también en otras cosas. Pedirles que hablen sobre su fe equivale a pedirles que sacrifiquen su vida. Ellos sencillamente no se atreven a abrir sus bocas.
No obstante, esta clase de persona debe prestar oído a lo que Dios dice al respecto. Proverbios 29:25 dice: “El temor del hombre pondrá lazo”. Si usted siente temor de ver a los demás, caerá en un “lazo”, porque su temor se convertirá en una trampa para usted. Es decir, su temor se convierte en su propio lazo. Cada vez que su corazón siente temor de los hombres, usted se está enredando en su propio lazo, en el cual caerá porque éste ha sido creado por su propio temor. Posiblemente la persona a la que usted teme, esté dispuesta a escucharle, y aun si no quisiera oírle, posiblemente ella no sea tan terrible como usted se imagina.
Hay una historia de dos personas que eran colegas. Uno de ellos era creyente, y el otro no. Pero el creyente era muy tímido y no se atrevía a decirle a su colega incrédulo que había sido salvo. El incrédulo estaba muy intrigado por el gran cambio que se había operado en su compañero, porque éste antes era muy iracundo, pero ahora había cambiado; sin embargo, no se atrevía a preguntarle cuál era la razón del cambio. Todos los días trabajaban juntos, compartían la misma mesa y se sentaban frente a frente; uno no se atrevía a hablar, y el otro no se atrevía preguntar. Día tras día se miraban el uno al otro. A uno le daba miedo hablar, y al otro le daba miedo preguntar. Un día el creyente no pudo aguantarse más, y después de orar, aproximándose a su colega, le estrechó la mano fuertemente y le dijo: “Soy muy tímido, pero desde hace tres meses he querido decirle algo, y ahora se lo voy a decir: He creído en Jesús”. Al decir esto, su rostro palideció. El otro respondió: “Yo también desde hace tres meses he querido preguntarle a qué se debe el cambio suyo pero no me atrevía a hacerlo”. Al oír esto, el creyente se sintió motivado a seguir hablando y pudo llevar a su amigo a recibir al Señor.
Los creyentes que tengan temor de los hombres fracasarán. Recuerde que si teme a alguien, posiblemente él también le tema a usted. Si seguimos a Dios, no hay razón para temer. Aquel que tema a los hombres, no podrá ser un buen cristiano ni podrá servir al Señor. El cristiano debe confesar al Señor ante sus familiares y amigos, en privado y en público. Debemos hacer esto desde un principio.
D. La timidez
Algunas personas son tímidas y se avergüenzan de ser cristianas. Es verdad que esta clase de vergüenza puede presentarse cuando uno se enfrenta a incrédulos. Si usted les dice que trabaja haciendo investigaciones en el campo de la técnica, le felicitarán por tener un futuro brillante, y si les dice que está estudiando filosofía, dirán que usted es una persona muy inteligente. A usted no le avergüenza hablar de muchas cosas. Sin embargo, si dice que es cristiano, muchos dirán que usted es demasiado ingenuo o que no es lo suficientemente inteligente, y tendrán poca estima de usted. Hablar sobre otros temas no le da vergüenza, pero hablar de su fe cristiana sí le da vergüenza. Es inevitable que un nuevo creyente sienta vergüenza cuando confiesa públicamente su fe; pero debe vencer tal sentimiento. Es cierto que el mundo se avergüenza de alguien que se ha hecho cristiano, pero nosotros tenemos que superar tal sentimiento.
¿Cómo podemos superar esta sensación de vergüenza? Tenemos que enfrentarnos a tal sentimiento desde dos ángulos diferentes:
Por un lado, tenemos que darnos cuenta que cuando el Señor Jesús fue crucificado, Él llevó nuestros pecados y también nuestra vergüenza. Cuando el Señor llevó nuestros pecados, Él sufrió una gran humillación. Así pues, a los ojos de Dios, nosotros también debemos estar dispuestos a sufrir semejante humillación de parte de los hombres. La humillación que hemos de sufrir delante de los hombres, jamás podrá compararse con la humillación que nuestro Señor sufrió por nosotros en la cruz. Por lo tanto, no nos debe sorprender si somos humillados; debemos entender que pertenecemos al Señor.
Por otra parte, hay un buen himno que dice así: “¡Nuestra timidez es como si el cielo de la mañana repudiase al sol! Pero el Señor irradia la divina luz que ilumina nuestra conciencia, que es tan oscura como la noche”. Ya que el Señor, ha tenido tanta gracia para con nosotros y nos ha redimido, sentir vergüenza de confesarlo es como si el cielo de la mañana se avergonzara de la iluminación del sol. Hemos hallado gracia en el Señor; Él nos ha redimido, nos ha guardado y nos llevará a los cielos. Sin embargo, ¡consideramos una vergüenza confesar nuestra fe en Él! Si esto es una vergüenza, ¡entonces toda la gracia que hemos recibido debe ser una vergüenza y debemos negarla! El Señor ha hecho mucho por nosotros, ¿cómo entonces, es posible que nos avergoncemos de confesarlo?
Debemos avergonzarnos por cosas como: juergas, borracheras, libertinajes, pecados, obras de las tinieblas y obras del maligno. El Señor nos ha librado de todo esto, y debemos sentirnos gloriosos. ¿Cómo, entonces, podemos sentirnos avergonzados? No nos debe dar vergüenza confesar al Señor, porque ¡es glorioso y es motivo de gozo confesar Su nombre! Nosotros somos los que nunca pereceremos, y jamás seremos condenados ni juzgados por Dios; nunca nos apartaremos de Su glorioso rostro. ¡Somos aquellos que siguen al Cordero por dondequiera que va y siempre estaremos con Él! (Ap. 14:4) No debemos permitir que la gente siembre la semilla de vergüenza en nosotros. Debemos levantarnos osadamente y decir que pertenecemos a Dios. ¡Gloriémonos y regocijémonos en Él!
Pedro era una persona de voluntad férrea por naturaleza y se esforzaba por destacar entre los discípulos y ser el primero en todo. Pero un día negó al Señor y se convirtió en un mísero ratón. Cuando fue interrogado, tuvo temor. En términos humanos, Pedro era un “héroe” y un líder nato entre los discípulos, pero sintió temor incluso antes de que otros intentarán quitarle la vida. Tuvo temor y maldijo cuando sólo le dijeron: “Éste estaba con Jesús el nazareno”. Esto realmente dejaba mucho que desear. Todos aquellos que se rehúsan a confesar al Señor públicamente son dignos de lástima. Lo que Pedro hizo fue muy bajo; fue una verdadera vileza que negara al Señor (Mt. 26:69-75).
Aquellos que son tan tímidos que no abren sus bocas, están llenos de vergüenza. Los que son verdaderamente nobles confiesan su fidelidad a Jesús de Nazaret aun cuando estén a punto de ser quemados en la hoguera o ser arrojados al mar. Pueden ser azotados, quemados vivos o echados en un foso de leones; sin embargo, todavía proclaman: “¡Yo pertenezco a Jesús el nazareno!”. ¡En todo el mundo, no hay nada más glorioso que esto! La persona que debiera sentirse más avergonzada es aquella que tiene vergüenza de confesar al Señor. Tales personas resultan inútiles. Ellas incluso ¡se detestan a sí mismas y se avergüenzan de sí mismas! Es una verdadera vergüenza que uno se menosprecie a sí mismo y que tenga vergüenza de lo que ha recibido.
Por lo tanto, no debemos tener temor ni vergüenza. Todos aquellos que desean aprender a seguir al Señor deben aprender a confesarle delante de los hombres con toda confianza. Si la luz, la santidad, la espiritualidad y seguir al Señor es una deshonra; y la oscuridad, el pecado, la carnalidad y seguir al hombre traen gloria, entonces debemos escoger la deshonra. Preferimos sufrir el vituperio de Cristo, tal como lo hizo Moisés, ya que tal humillación es mucho más gloriosa que la gloria de los hombres (He. 11:26).
E. Amar la gloria de los hombres
¿Por qué los gobernantes mencionados en Juan 12 no confesaron al Señor? Porque amaban más la gloria de los hombres que la gloria de Dios. Muchas personas no se atreven a confesar abiertamente su fe porque no solamente desean a Cristo, sino también desean la sinagoga. Esas personas desean a Cristo y es por eso que creen en Él; pero ellas no lo confiesan porque también desean permanecer en la sinagoga. Si una persona desea ambas cosas, no será fiel a ninguna de las dos.
Si usted desea servir al Señor, debe elegir entre el Señor o la sinagoga; de lo contrario jamás será un buen cristiano. Debe tomar la decisión de escoger al Señor o a los hombres. Los gobernantes tenían temor de perder el favor de los hombres. Temían que si confesaban al Señor, serían expulsados de la sinagoga. El que escoge al Señor, de una manera incondicional, no tendrá temor de ser expulsado de la sinagoga.
Si la gente no le persigue después de que usted ha creído en el Señor, debe decir: “¡Señor, gracias!”, pero si le persiguen después de confesar al Señor, también debe decir “¡Señor, gracias!”. ¿Qué hay de raro en esto? Nosotros no podemos ser como aquellos gobernantes que, por su amor a la sinagoga, no quisieron confesar su fe en el Señor Jesús. Si todos los creyentes fueran como ellos, la iglesia no existiría hoy. Si Pedro hubiera regresado a su casa y se hubiera quedado callado después de haber creído en el Señor, si Pablo, Lucas, Darby y todos los demás hubieran guardado silencio después de creer, y si todos los que están en la iglesia se hubieran quedado callados y no se hubieran atrevido a confesar al Señor, ciertamente habrían tenido menos problemas, ¡pero la iglesia no existiría hoy!
Una de las características de la iglesia es que se atreve a creer en el Señor, y otra es que se atreve a confesar su fe en Él. Ser salvo no significa simplemente creer en el Señor Jesús, sino creer y confesar que uno es creyente. La confesión es muy importante. La fe cristiana no sólo se manifiesta en la conducta, sino también en aquello que proclamamos con nuestros labios. Debemos confesar con nuestra boca: “¡Yo soy cristiano!”. No es suficiente que un cristiano manifieste una buena conducta; él debe también confesar con su boca. Si no tenemos labios que confiesan al Señor públicamente, tampoco existirá el cristianismo. La Escritura es muy clara: “Con el corazón se cree para justicia, y con la boca se confiesa para salvación”. Ser cristiano es creer con el corazón, y confesar con la boca.
III. NUESTRA CONFESIÓN
Y LA CONFESIÓN DEL SEÑOR
El Señor dijo: “Pues a todo el que en Mí confiese delante de los hombres, Yo en él también confesaré delante de Mi Padre que está en los cielos” (Mt. 10:32). Agradecemos al Señor porque si lo confesamos a Él hoy, en aquel día Él también nos confesará a nosotros. El Señor también dijo: “Pero a cualquiera que me niegue delante de los hombres, Yo también le negaré delante de Mi Padre que está en los cielos” (v. 33). “Mas el que me niegue delante de los hombres, será negado delante de los ángeles de Dios” (Lc. 12:9). ¡Qué contraste! Todo lo que tenemos que hacer es confesar que el Señor excelente, el distinguido entre millares, es el Hijo de Dios, y entonces Él nos confesará delante del Padre celestial y de los ángeles de Dios. Si usted piensa que es difícil confesar a tan glorioso Señor delante de los hombres, el Señor también tendrá dificultad en confesar delante de Su Padre a una persona como usted cuando Él retorne en la gloria del Padre. No debemos evitar confesar al Señor por temor a los hombres (Is. 51:12) Si hoy es difícil para nosotros confesar a Jesucristo, el Hijo del Dios viviente; en aquel día, cuando Él regrese, le será difícil a Él confesarnos ante Su Padre y ante todos los ángeles gloriosos. ¡Éste es un asunto muy serio!
En realidad, no es difícil confesar al Señor, especialmente si comparamos nuestra confesión con la Suya. Es muy difícil que Él nos confiese a nosotros porque somos los hijos pródigos que recién regresamos a casa, y no hay nada bueno en nosotros, pero Él nos confesará delante de Su Padre en el futuro. ¡Confesémoslo ante los hombres hoy!
Quiera Dios que desde el principio los recién convertidos no se avergüencen de confesar al Señor. Jamás seamos cristianos secretos.

martes, 14 de abril de 2009

Peres avisa que "el choque" con Irán es "inevitable"

El sionismo judío vuelve a avisar de sus futuros planes

Texto tomado de la página: www.europapress.es

JERUSALÉN, 13 Abr. (EUROPA PRESS) -

El presidente de Israel, Shimon Peres, advirtió hoy de que es "inevitable" el choque entre Irán y los países suníes del mundo árabe, según informó el diario israelí 'Haaretz'. "El choque entre Oriente Próximo, que es árabe suní, y la minoría iraní que busca hacerse con el poder es inevitable", estimó Peres.

"Tarde o temprano, el mundo descubrirá que Irán tiene la aspiración de controlar Oriente Próximo", añadió el jefe del Estado israelí, quien alertó de las "ambiciones coloniales" de la República Islámica.

Estos comentarios coinciden en el tiempo con las disputas entre Egipto y el movimiento chií libanés Hezbolá, respaldado por Irán, debido a las sospechas de que este país esté detrás de la organización de ataques contra objetivos egipcios por parte de miembros de Hezbolá.

Anteriormente, Peres había transmitido por teléfono al presidente de la Autoridad Palestina, Mahmud Abbas, el deseo de Israel de que todos los países de la región convivan en paz. "En la víspera del festival de Pesach, todos rezamos por la paz y la libertad de todo el mundo en la región, y nadie debe perder la esperanza en el camino hacia la paz", afirmó Peres.

El Pesach, o Pascua, es una celebración judía que conmemora el éxodo de los israelíes del Antiguo Egipto, motivo por el que esta festividad también es conocida como "Festival de la Libertad". Abbas aprovechó la llamada de su par israelí para desear a todo el pueblo de Israel unas felices Pascuas.

Por otro lado, el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, aseguró ayer a Abbas que pretende cooperar con los palestinos para avanzar en los esfuerzos de paz mutuos. El presidente palestino ha señalado recientemente que el nuevo Gobierno israelí deberá aceptar la creación de un estado palestino, detener el levantamiento de nuevos asentamientos judíos y eliminar los controles de carretera instalados a lo largo de Cisjordania antes de que la Autoridad Palestina reanude las negociaciones de paz.

domingo, 12 de abril de 2009

¿Has aceptado a Cristo?

Amigo: Sólo queremos compartir contigo algunas de las afirmaciones que encontrarás en la Palabra de Dios referentes a la salvación o perdición del hombre.
Jesús nos dijo que con Él, el reino de Dios se había acercado y que para que esto fuera efectivo en la vida de cada uno era necesario que ocurrieran dos cosas.
A saber:
1- Arrepentimiento
2- Creer en el Evangelio

Marcos 1:14 "Después que Juan fue encarcelado, Jesús vino a Galilea predicando el evangelio del reino de Dios
1:15 diciendo: El tiempo se ha cumplido, y el reino de Dios se ha acercado; arrepentíos, y creed en el evangelio."


Evangelio quiere decir Buena Noticia; y esta Buena Noticia es que Dios entregó a su Hijo por nosotros.
Sí, Él murió por nosotros, por vos y por mi.
Y nos prometió su compañía que nos fortalece día a día a pesar de las circunstancias que nos tocan en estos tiempos.

Mateo 28:19 Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo;
28:20 enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado; y he aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo. Amén.



Sólo queremos alentarte a que aceptes a Jesucristo como tu Único y suficiente Salvador y a que seas fiel hasta el último momento de tu vida.
El Camino será angosto, pero Él será Fiel a Sus promesas.

¿Aceptas a Jesús en tu vida como único Salvador?

Si tu respuesta es afirmativa te invitamos a que hagas la siguiente oración:

Dios Santo, creo en Jesucristo tu Hijo, abro la puerta de mi vida y te pido que me guíes en cada circunstancia por la que atraviese.
Gracias por perdonarme y por amarme con amor infinito.
En el Nombre de Jesús.


Post Data:
Si algo podemos hacer por vos, no dudes en hacérnoslo saber a: de_gracia_recibisteis@yahoo.com.ar

¡Dios te bendiga!

Falsos profetas: ¡¿Hasta cuándo soportar a esta gente?!

Han dicho barbaridades acerca de "profecías" que no se han cumplido; dicen que su ministerio recibió la promesa de ser visitado por el mismísimo Jesucristo, dijo (el falso profeta Benny Hinn) que Jesús en persona física se había aparecido en uno de los balcones de su lujosísimo templo; afirman que el Espíritu Santo les dijo que Jesús mismo se estaba apareciendo en los países musulmanes para predicar Él mismo adonde los misioneros no podían llegar; maldijo públicamente a quienes se opusieran a su falsa unción; ofreció (esto se ve en un video) heroína a uno de sus colaboradores, dicen que dos colaboradores suyos murieron por sobredosis y de estos hay denuncias y una filmación en donde muestran al falso profeta convidando droga y a uno de sus colaboradores consumiendola. Lo invitan a ver este video en un programa de televisión pero el falso profeta no asiste, luego este colaborador muere por sobredosis; hace señales satánica en los cultos, sus trajes, autos y viviendas son lujuriosos; y encima su esposa nos recomienda enemas...

Presentamos en esta entrada dos videos que nos provocan vergüenza ajena:

¡¿Hasta cuándo soportar a esta gente?!

Este video no es nuevo pero no está demás refrescarnos la memoria.



Benny Hinn y su relación con la heroína

El cristiano y su relación con el dinero

En estos tiempos finales han aparecido muchos que nos quieren llevar a una teología en la que parece que nosotros, como creyentes, tenemos derecho a exigirle a Dios que nos prospere y que nos bendiga en lo que a lo material se refiere. ¡Y Dios tiene poco menos que la obligación de bendecirnos!
¡Eso es una señal de que Dios está contigo, dicen!


Las riquezas no son señal de bendición de Dios, esto es una falacia de aquellos que buscan satisfacer su propio ego con bienes materiales o pseudo-espirituales tales como pensar que son "grandes siervos de Dios" por tener iglesias numerosas. Algunos lo hacen como víctimas de la falsa teología de la prosperidad a quienes el Señor encaminará sin duda.
Otros lo hacen desde una maldad consciente para intentar destruir desde adentro a la iglesia del Señor.
¡Pobre de ellos por lo que les espera!

A continuación transcribimos una parte del libro "El obrero cristiano normal" de T. S. Nee (Watchman Nee) en la que habla de los obreros cristianos (todo hijo de Dios debiera serlo) y su relación con el dinero como forma visible de Mammón.

Esperamos que sea de utilidad para su vida.
Nota: El énfasis en negrita es nuestro.

CONCERNIENTE AL DINERO

¿Cuál debe ser la actitud de un obrero cristiano, un siervo de Dios, en cuanto al dinero? Éste es un asunto muy serio, y a menos que el obrero tenga una victoria completa en este asunto, no podrá trabajar para el Señor. Frecuentemente todo obrero tiene que manejar dinero. Pero si el obrero tiene problemas en el manejo del dinero, no podrá avanzar mucho. Por tanto, debemos tener presente que lo que está en juego es un asunto de suma importancia.

Mammon, osea, las riquezas, está en oposición a Dios, así que debemos rechazar su influencia. Ésta es la visión apropiada que todos los cristianos deben tener hacia el dinero. Debemos estar alertas para no caer bajo su poder. Ningún obrero que esté atado por las riquezas materiales puede persuadir a otros a ser liberados de su control. Esto no es posible. Si estamos atados y controlados por Mammon, será imposible que ayudemos a los hermanos y hermanas a ser liberados de su control y atadura. El obrero debe odiar la pereza y también debe detestar el poder de las riquezas, de otro modo, no será útil en la obra de Dios. El dinero es un asunto crucial. Analicemos algunos aspectos relacionados con el dinero.

En primer lugar, observemos la relación que existe entre el dinero y el camino y la enseñanza del obrero. En el Antiguo Testamento tenemos la historia de Balaam, y en el Nuevo Testamento vemos el camino y la enseñanza de Balaam, lo cual se relata en 2 Pedro, Judas y Apocalipsis. Estos relatos nos muestran la importancia que Dios le da a Balaam, quien era un profeta que buscó su beneficio propio. En otras palabras, él hizo un comercio del ministerio profético. Balaam no ignoraba su posición de profeta, estaba consciente de ella y le sacó provecho. Tampoco ignoraba la voluntad de Dios. Cuando Balac, el rey de Moab, se propuso destruir al pueblo de Dios, Balaam estaba plenamente conciente de que el pueblo de Dios no debía ser maldecido; él sabía que era un pueblo bendecido por Jehová. Sin embargo, debido a que codició la oferta de Balac, quien le ofrecía darle todo lo que deseara, él acudió a Dios una y otra vez buscando Su permiso para hacerlo. Finalmente, Dios se lo concedió. Muchos piensan erróneamente que este episodio es un buen ejemplo acerca de como esperar en Dios. De hecho, Balaam nunca habría consultado a Dios de no haber sido por la promesa de Balac; sabía perfectamente que tal viaje no estaba de acuerdo con el Señor. Pues Dios nunca desea maldecir a Su pueblo, sino mas bien siempre intenta bendecirlo y cuidarlo con Su gracia. No obstante, Balaam indagó a Dios repetidas veces debido a la promesa que había recibido de Balac. Finalmente, Dios le permitió ir. Pero no por que fuera Su voluntad, sino que era sólo Su permiso para ir, considerando que si la oferta de Balac podía generar tanta oración en Balaam, entonces le dijo que fuera. Indudablemente Balaam era un profeta, pero él permitió que el dinero afectara su camino y lo condujera a extraviarse.

Todo obrero cristiano que no haya resuelto el asunto del dinero en su vida, y que aún esté atado por su poder, ciertamente dejará que la influencia del dinero afecte su campo de trabajo. Cuando él tenga que decidir a dónde debe ir a trabajar, su decisión será influenciada por el apoyo financiero que pueda recibir. Irá a donde reciba ayuda económica y no irá a donde no la den. El respaldo monetario se convertirá en su dirección. Si va solamente a adonde hay ayuda financiera, seguramente no irá a un lugar pobre o, en todo caso, si llega ir a tal lugar, se quedará poco tiempo. En cambio, si en otro lugar hay un apoyo generoso, espontáneamente será atraído por su apoyo y sentirá que Dios lo está conduciendo a ese lugar. Algunas oraciones sólo siguen a la ayuda monetaria. El dinero se convierte en el centro de atención. El beneficio propio y el dinero condujeron a Balaam a molestar a Dios repetidas veces, insistiendo acerca si debía ir o no. Hace unos diez años, un hermano de mayor edad comentó sobre la situación tan lamentable en que se encuentran los cristianos, diciendo: “¡Consideren cuántos siervos de Dios van en pos del dinero! Tantos lugares pobres carecen de cuidado espiritual, y miren cuántos obreros se amontonan en los lugares más prósperos. ¿No hay algo que está mal en la dirección que han recibido?”. Ésta fue una palabra fuerte. Si un hermano no ha resuelto el asunto del dinero, no será una sorpresa que sus pasos sean como los de Balaam. El camino que tome será determinado por la cantidad de ayuda económica que reciba. La cantidad de apoyo económico se convertirá en la dirección para su camino. Si un lugar es pobre, él no lo visitará, o lo hará raramente. Y si lo visita, se irá de allí rápidamente. Pero si un lugar es rico y tiene abundancia, él lo visitará más o permanecerá allí permanentemente. El dinero se convertirá en la fuente de su dirección. A tales personas Dios sólo puede decirles: “ve y cumple tu deseo”. Un obrero que no esté libre de la influencia del dinero, es inútil. Si con respecto al dinero, un obrero no puede jactarse como Pablo se jactó, tal obrero es inútil. Si no puede librarse del dinero y de su influencia, no puede ser un ministro de Dios; su camino ciertamente será el mismo que el de Balaam. Algunos son fácilmente dominados por el dinero; el dinero fácilmente determina su camino. Como consecuencia, su camino viene a ser el camino de Balaam. El cual es simplemente un camino determinado por el dinero. Que el Señor nos conceda Su gracia para que seamos liberados de la influencia del dinero. No deseamos ver que ninguno de nosotros se convierta en un mendigo, y que la ubicación donde labore sea el lugar donde mendiga. Una vez que hacemos esto, nos convertimos en esclavos del dinero. ¡Es lamentable y vergonzoso que un siervo de Dios sea conducido y controlado por el dinero! ¡Es una vergüenza que en lugar de buscar la guía del Señor postrándose a Sus pies, vayan a donde el dinero los guíe! Si una persona no ha sido plenamente liberada del dinero, realmente puede estar bajo una profunda esclavitud al dinero, aun cuando dice que está bajo la dirección de Dios. ¡Esto es muy vergonzoso! Por supuesto, el asunto del dinero es muy superficial. Si el Dios en quien creemos es viviente, entonces podemos ir a cualquier lugar. Pero si Él no lo es, entonces podemos emprender la retirada y no hacer nada. Es una vergüenza predicar al Dios vivo y tomar un camino que es gobernado por el dinero. ¡Esto es una gran vergüenza!

En el Nuevo Testamento Pedro habla del camino de Balaam, y nos muestra lo que significa: “Tienen los ojos llenos de adulterio, no cesan de pecar, seducen a las almas inconstantes, tienen el corazón ejercitado en la codicia, y son hijos de maldición” (2 P. 2:14). Aquí el énfasis recae en el ejercicio habitual de la codicia. La codicia es un asunto del corazón, y esta puede convertirse en un hábito. Cuando alguien es dominado por la codicia una, dos o muchas veces, la codicia se convierte en su hábito. “Han dejado el camino recto, y se han extraviado, siguiendo el camino de Balaam, hijo de Beor, el cual amó el pago de la injusticia” (v. 15). ¿Qué sucede cuando una persona cae en el hábito de la codicia? Él abandona el camino recto y se extravía siguiendo el camino de Balaam, hijo de Beor. Hermanos y hermanas, Dios ha puesto ante nosotros “el camino recto”. ¿Cuál camino debemos escoger? Algunos han abandonado el camino recto y se han extraviado siguiendo el camino de Balaam. ¿Cuál es “el camino de Balaam”? Él era un profeta que amó el pago de la injusticia. Esto nos demuestra claramente que el camino de Balaam es un camino que compromete el ministerio profético de uno al venderlo por ganancia personal. Pero el evangelio no se vende, ni se vende el ministerio profético. No podemos vender el evangelio de Dios ni el ministerio de los profetas. Con todo, aquí vemos a un hombre que vendió su ministerio profético. Su camino estaba errado. Su corazón se llenó de codicia. Por esto se extravió tan pronto como sobrevino la tentación. La razón por la que Balaam aceptó la oferta de Balac no fue meramente porque se le cruzó por la mente un simple pensamiento de codicia; sino que fue el resultado de que tenía el hábito de codiciar. Hermanos y hermanas, ¿pueden ver este punto? En él la codicia era un hábito. Ésta fue la razón por la que él se extravió tan pronto como Balac le ofreció dinero. Si el poder de Mammon no es erradicado de nosotros, nuestros pies correrán tras él tan pronto como su cebo sea puesto ante nosotros, y así sacrificaremos nuestra utilidad al Señor. Si deseamos seguir por un camino recto, tenemos que rechazar por completo a Mammon. De otro modo, aunque externamente podamos buscar la dirección del Señor, orando por orientación y procurando la voluntad del Dios, nuestros pies permanecerán en la senda incorrecta. Balaam oraba, procuraba hacer la voluntad de Dios y esperaba en Él, pero a pesar de ello, tomó el mal camino. Recuerde por favor, que mientras el dinero ocupe un lugar en nuestro corazón y la codicia se convierta en un hábito para nosotros, podemos orar todo lo que queramos para que Dios nos impida ir a cierto lugar, pero finalmente el dinero dirigirá nuestros pasos. Seremos incapaces de tomar el camino recto.

Judas también habla de Balaam. El versículo 11 dice: “Ay de ellos porque ... se lanzaron por lucro en el error de Balaam”. Esta es una palabra dura. Algunos se lanzaron por motivos de lucro. Lanzarse significa correr rápido, velozmente y con prisa. Algunos se han lanzado al error de Balaam. Los hijos de Dios deben ser completamente liberados de codiciar el lucro. De otra manera, no tendrán otra opción que tomar el camino del error.

Además de hacer referencia a Balaam, 2 Pedro 2:3 describe otra condición: “y en su codicia, harán mercadería de vosotros con palabras fingidas. El juicio pronunciado sobre ellos hace tiempo no está ocioso, y su destrucción no se duerme”. 2 Pedro 2 habla de los falsos profetas. ¿Qué hacen los falsos profetas? En su codicia fingen palabras para hacer mercadería de los creyentes. Ellos son codiciosos y buscan su propio beneficio; por lo tanto, fabrican mentiras. Si el camino de una persona es dirigido por el dinero, tarde o temprano su enseñanza también lo será. Podemos asegurar esto. Tal persona les dirá una cosa a los pobres y otra a los ricos. Él les hablará a los pobres sobre una clase de demanda del Señor, y cuando vengan los ricos les hablará de otra clase de demanda del Señor. Sus palabras serán dirigidas por su deseo de obtener ganancias propias. Es decir, su enseñanza estará influenciada por el dinero. La palabra de Dios es franca y fuerte. Temo que algunos hayan seguido el ejemplo de los falsos profetas y de los falsos maestros. Si la línea de conducta de una persona es dirigida y gobernada por el poder del dinero, tal persona es un falso profeta y un falso maestro. Ningún profeta, instructor o maestro que sea un fiel siervo de Dios debe ser manipulado por el poder del dinero. Si alguien puede ser comprado con dinero, si puede ser influenciado por el dinero y el dinero puede cambiar la dirección que tome, debe cubrirse con cenizas y confesar que es un profeta falso y un maestro falso. Él es un falso siervo de Dios, no es genuino. Éste es un asunto muy serio. Debemos ser librados totalmente de Mammon. Aquellos que son guiados por el dinero en cuanto al camino que tomen y a las palabras que hablen, deben ser quitados de la obra de Dios.

Pedro y Judas no fueron los únicos que hablaron de este tema. Pablo le dijo lo mismo a Timoteo subrayando este peligro de caer en la codicia. En 1 Timoteo 6:3 dice: “Si alguno enseña cosas diferentes, y no se conforma a las sanas palabras, las de nuestro Señor Jesucristo, y a la enseñanza que es conforme a la piedad”. ¿Qué quiere decir ser uno que enseña cosas diferentes y no se conforma a las sanas palabras de nuestro Señor Jesucristo? Los versículos 4 y 5 dicen: “Está cegado por el orgullo, nada sabe, y padece la enfermedad de cuestiones y disputas acerca de palabras, de las cuales nacen envidias, contiendas, calumnias, malas sospechas, constantes altercados entre hombres corruptos de entendimiento y privados de la verdad, que toman la piedad como fuente de ganancia”. Es interesante observar que en la historia de la iglesia todos los maestros heréticos, aquellos que enseñaron algo diferente, fueron los que tomaron la piedad como fuente de ganancia. Ninguno de ellos se entregó tanto como Pablo; pues ellos siempre calculaban cuánto podrían obtener por lo que hacían. ¡Ninguno de nosotros debe tratar de obtener ganancia de ninguna persona valiéndose del evangelio! Nada en este mundo es tan condenado por Dios como el hecho de tomar la piedad como fuente de ganancias. Nada puede ser más bajo que hacer de la obra cristiana una fuente de ganancias. Esto es lo más detestable. Tomar la piedad como fuente de ganancias es lo más repugnante. Todo obrero debe estar totalmente libre de cualquier pensamiento de lucro antes de involucrarse en la obra. Hermanos y hermanas, si desean laborar para el Señor, deben estar totalmente libres de la influencia del dinero. La muerte y el hambre deben ser preferibles que trabajar por lucro personal. Todo obrero del Señor tiene que ser muy estricto en este asunto. Si alguien nos tienta a transigir en esto, no debemos concederle ni un centímetro de terreno. Tenemos que seguir a nuestro Señor de forma incondicional. Hermanos y hermanas, podemos vender nuestra ropa y nuestras posesiones, pero nunca podemos vender nuestra verdad y nuestra piedad. A menos que nos declaremos muertos para con Mammon y que nuestra mente esté totalmente libre de su influencia, sería mejor no tocar nada de la obra del Señor. El versículo 6 dice: “Pero gran ganancia es la piedad acompañada de contentamiento”. Es aquí donde reside la verdadera ganancia: donde hay piedad, hay contentamiento. Cuando tenemos piedad, ya no pedimos nada más, no esperamos nada más y nos quedamos satisfechos con lo que tenemos. Ésta es la verdadera ganancia, una gran ganancia. Sería una vergüenza para la piedad que vayamos en pos de ganancias económicas. Pero gran ganancia es la piedad acompañada de contentamiento. Los versículos del 7 al 10 son de suma importancia para los obreros del Señor: “Pues nada hemos traído a este mundo, porque nada podremos sacar. Pero teniendo sustento y abrigo estemos contentos con esto. Mas los que quieren enriquecerse caen en tentación y lazo, y en muchas codicias necias y dañosas, que hunden a los hombres en destrucción y ruina. Porque raíz de todos los males es el amor al dinero, el cual persiguiendo algunos, se extraviaron de la fe, y fueron traspasados de muchos dolores”. Hermanos y hermanas, nunca debemos hacer de la piedad un medio de ganancias. Debemos ser totalmente libres de la influencia del dinero. Si tenemos problemas para vencer en este asunto, sería mejor buscar otra ocupación. Jamás deberíamos caer tan bajo como para buscar que nos paguen por nuestra predicación y nuestra obra. Sería mejor tener otra profesión y servir al Señor de otra manera. No hay nada malo en servir al Señor en cualquier empleo decente, pero nadie debería ser descuidado en cuanto al asunto del dinero ni traerle vergüenza al nombre del Señor por causa del dinero. El obrero del Señor debe ser íntegro en este asunto. Su corazón debe estar completamente libre del amor al dinero. Tiene que ser absoluto, porque la Palabra de Dios condena seriamente cualquier impureza relacionada con el dinero.

En Judas 16 dice: “Estos son murmuradores, quejumbrosos, que andan según sus propias concupiscencias, cuya boca habla cosas infladas, adulando a las personas para sacar provecho”. Muchos hablan cosas infladas. Se jactan de la cantidad de oraciones contestadas y de las muchas veces que han realizado milagros increíbles y obras maravillosas. Pero ellos dicen estas cosas “para sacar provecho”. Muchas personas dicen lo que a otros les gusta oír para adularlos y sacar provecho. Tenemos que eliminar cualquier motivo que nos induzca a buscar nuestro beneficio propio. Éste es un rasgo básico del carácter de un obrero del Señor. Una persona que cede en el asunto del dinero hará concesiones en todas las cosas. Con respecto al dinero debemos ser severos, muy severos, y no ceder a ninguna corrupción. Como obreros del Señor, tenemos que ser íntegros, absolutamente limpios en cuanto al asunto del dinero.
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Nos quedamos con estas frases:
En su codicia fingen palabras para hacer mercadería de los creyentes. Ellos son codiciosos y buscan su propio beneficio; por lo tanto, fabrican mentiras. Si el camino de una persona es dirigido por el dinero, tarde o temprano su enseñanza también lo será

Muchos hablan cosas infladas. Se jactan de la cantidad de oraciones contestadas y de las muchas veces que han realizado milagros increíbles y obras maravillosas. Pero ellos dicen estas cosas “para sacar provecho”.

Hagamos un contraste violento y veamos el siguiente video:
Luego meditemos en donde está la Verdad de Dios expresada en Su Palabra: ¡En las dos veredas no puede estar, está en una o en la otra!
¡Cuidate!
¡Dios te bendiga!

Investigan al "Ungido" Benny Hinn

viernes, 10 de abril de 2009

¿Israel atacará a Irán?



Aquellos que no consideraron a Jesucristo como el Mesías se afianzan en una interpretación equivocada de las Escrituras. Al entenderse Israel como el único pueblo elegido de Dios, y al no entender que el Mesías Jesucristo de Nazaret abrió definitivamente la posibilidad de acceder a Dios por medio de la fe en Él (Judío de judíos: Jesús de Nazaret) se toman de las promesas que Dios le había dado a los patriarcas y al pueblo de Israel en la antigüedad y buscan de cualquier manera establecerse como herederos de la tierra, incluyendo las formas más despiadadas de hacer la guerra.
En esta breve entrada nos remitiremos a una información que nos llega desde la página www.iar-noticias.com.

Israel se cree heredero del mundo: ¡¡¡Ése es su gran problema!!!

En boca de Netanyahu Israel no permitirá de ningún modo un Irán nuclear



Al no entenderse que es la fe da Abraham lo que los llevará a Jesucristo,

Juan 8:39 "Respondieron y le dijeron: Nuestro padre es Abraham. Jesús les dijo: Si fueseis hijos de Abraham, las obras de Abraham haríais."

llevarán al mundo a un desastre, el peor de estos desastres será la coronación del anticristo.

Juan 5:43 "Yo he venido en nombre de mi Padre, y no me recibís; si otro viniere en su propio nombre, a ése recibiréis."

El problema que tienen los israelitas es su negación al Mesías que vino a ellos y ellos lo han negado y rechazado:

Juan 18:31 "Entonces les dijo Pilato: Tomadle vosotros, y juzgadle según vuestra ley. Y los judíos le dijeron: A nosotros no nos está permitido dar muerte a nadie;
18:32 para que se cumpliese la palabra que Jesús había dicho, dando a entender de qué muerte iba a morir.
18:33 Entonces Pilato volvió a entrar en el pretorio, y llamó a Jesús y le dijo: ¿Eres tú el Rey de los judíos?
Joh 18:34 Jesús le respondió: ¿Dices tú esto por ti mismo, o te lo han dicho otros de mí?
18:35 Pilato le respondió: ¿Soy yo acaso judío? Tu nación, y los principales sacerdotes, te han entregado a mí. ¿Qué has hecho?"


Jesucristo se transformó en piedra de tropiezo para los que no creyeron ni creen en Él, su Voluntad es Salvación y vida eterna, si no, no hubiese dado Su Vida por nosotros; mas está en los hombres y mujeres que oyen la Palabra el aceptarlo o no.
Así los judíos transformaron una posibilidad de bendición en un gigantesco tropiezo por su dureza y su incredulidad. Aunque a decir verdad no son los únicos ya que esta dureza es una muestra de la incredulidad que caracteriza al hombre.
Así para ellos fue el Mesías piedra de tropiezo, por su propia voluntad:

1Corintios 1:18 Porque la palabra de la cruz es locura a los que se pierden; pero a los que se salvan, esto es, a nosotros, es poder (dinamita) de Dios.
1:19 Pues está escrito:
Destruiré la sabiduría de los sabios,
Y desecharé el entendimiento de los entendidos.
1:20 ¿Dónde está el sabio? ¿Dónde está el escriba? ¿Dónde está el disputador de este siglo? ¿No ha enloquecido Dios la sabiduría del mundo?
1:21 Pues ya que en la sabiduría de Dios, el mundo no conoció a Dios mediante la sabiduría, agradó a Dios salvar a los creyentes por la locura de la predicación.
1:22 Porque los judíos piden señales, y los griegos buscan sabiduría;
1:23 pero nosotros predicamos a Cristo crucificado, para los judíos ciertamente tropezadero, y para los gentiles locura;
1:24 mas para los llamados, así judíos como griegos, Cristo poder de Dios, y sabiduría de Dios.


Mas este Cristo crucificado no quedó en el madero:

Hechos 4:10 "...sea notorio a todos vosotros, y a todo el pueblo de Israel, que en el nombre de Jesucristo de Nazaret, a quien vosotros crucificasteis y a quien Dios resucitó de los muertos, por él este hombre está en vuestra presencia sano."

En medio de tanto caos, tanta violencia y tanto rumor de guerra; sigue siendo este Cristo crucificado y resucitado nuestra ÚNICA ESPERANZA.

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Relacionaremos la noticia que presentaremos más adelante con el siguiente pasaje bíblico:

Romanos 4:13 Porque no por la ley fue dada a Abraham o a su descendencia la promesa de que sería heredero del mundo, sino por la justicia de la fe.
4:14 Porque si los que son de la ley son los herederos, vana resulta la fe, y anulada la promesa.
4:15 Pues la ley produce ira; pero donde no hay ley, tampoco hay transgresión.
4:16 Por tanto, es por fe, para que sea por gracia, a fin de que la promesa sea firme para toda su descendencia; no solamente para la que es de la ley, sino también para la que es de la fe de Abraham, el cual es padre de todos nosotros.
4:17 (como está escrito: Te he puesto por padre de muchas gentes) delante de Dios, a quien creyó, el cual da vida a los muertos, y llama las cosas que no son, como si fuesen.
4:18 El creyó en esperanza contra esperanza, para llegar a ser padre de muchas gentes, conforme a lo que se le había dicho: Así será tu descendencia.
4:19 Y no se debilitó en la fe al considerar su cuerpo, que estaba ya como muerto (siendo de casi cien años), o la esterilidad de la matriz de Sara.
Rom 4:20 Tampoco dudó, por incredulidad, de la promesa de Dios, sino que se fortaleció en fe, dando gloria a Dios,
4:21 plenamente convencido de que era también poderoso para hacer todo lo que había prometido;
4:22 por lo cual también su fe le fue contada por justicia.
4:23 Y no solamente con respecto a él se escribió que le fue contada,
4:24 sino también con respecto a nosotros a quienes ha de ser contada, esto es, a los que creemos en el que levantó de los muertos a Jesús, Señor nuestro,
4:25 el cual fue entregado por nuestras transgresiones, y resucitado para nuestra justificación.


El dominio que el sionismo israelí quiere tener del mundo es por estos medios


En el siguiente enlace al que accederá "clickeando" sobre el siguiente párrafo, encontrará la nota completa en la página iar-noticias.

Altos funcionarios y jefes militares norteamericanos e israelíes alimentan una nueva escalada belicista con sus declaraciones sobre un posible ataque de Israel como respuesta a los avances claves que acaba de anunciar el gobierno de Irán en su programa nuclear.

¡Cuidate!
¡Dios te bendiga!